Todos los participantes menos uno quieren volver el próximo año y diez comerciantes más ya han solicitado plaza
30 jul 2007 . Actualizado a las 02:00 h.carballo | Vimianzo ha dado un salto en su propia historia comercial. Este fin de semana celebró la primera edición de la Feira Multisectorial y, según los propios organizadores, «foi un éxito». La sociedad promotora de esta iniciativa considera que más de 6.000 personas pasaron durante el fin de semana para el recinto. «Estamos moi contentos. Todo o mundo quedou moi satisfeito», así mostraba Luis Roget ayer por la tarde su ánimo un par de horas antes de echar el cierre al acontecimiento. Antes de acabarse la feria ya hubo diez empresarios que solicitaron plaza para el próximo año. De los participantes, todos están dispuestos a repetir, menos uno, que duda.
La parte de los que instalaron su stand en el pabellón polideportivo o en la carpa de fuera también estaban contentos con el resultado. Sólo tenían una pega. «Lástima de día de playa», comentaba un empresario coruñés que, a la par que manifestaba que le había sacado jugo a su presencia en Vimianzo, pedía que, a poder ser, la próxima feria se celebre en abril o mayo para no perderse jornadas de sol como las de ayer.
Esta cuestión será una de las que debatan los directivos de la Asociación de Empresarios de Vimianzo (Asemvi), ya que igual hay un cambio de fechas para el próximo año. Lo que parece claro es que habrá segunda edición y, seguramente, será mejor y con más espacio, según dejó entrever el secretario de la organización, que este año ha estado a la altura de las circunstancias, según juzgaban los propios expositores.
Volumen de negocios
El éxito no se ha visto sólo reflejado en la cantidad de público que ha visitado las instalaciones, sino también en el volumen de negocios. Parte de la mercancía expuesta fue vendida, sobre todo en el sector de muebles. Algunos consiguieron cerrar contratos de obras. A este resultado contribuyó, sin duda, que en esta feria era posible encontrar prácticamente de todo, desde molletes de pan, hasta máquinas de jardín, coches o un jilguero, un descapotable, un pavo real, colchones, sillones anatómicos, mobiliario para el patio, bañeras de hidromasaje y, sobre todo, simpatía generalizada en los stands.
«Estoy orgullosa de mi pueblo», decía una joven en un puesto de venta. Los empresarios vimianceses han arrancado con una feria que dio la sorpresa, pues no había experiencia anterior, tal y como reconocían los propios organizadores.
El acto de clausura se llevó a cabo pasadas las siete de la tarde. Acudió el alcalde, Alejandro Rodríguez, que el día de la inauguración no había podido llegar a tiempo, y el edil Manuel Antelo. Los directivos de la asociación de empresarios estaban satisfechos con la respuesta dada por el delegado de Industria, Xosé Luis Barcia. «Pasou case dúas horas connosco e quedou gratamente sorprendido», según Luis Roget. También esperan que los políticos locales mantengan su apoyo a la próxima edición.