Un silo para chuparse las pezuñas

REDACCIÓN CARBALLO

VIMIANZO

CASAL

Las condiciones meteorológicas permiten esperar una reserva de forraje mucho mejor que el año pasado

20 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Las vacas de la comarca rumiarán su propio turrón la próxima Navidad. Los ganaderos han puesto manos a la obra para prepararles el mejor alimento en conserva posible, y las condiciones meteorológicas del último invierno -ayer comenzó la primavera- permiten esperar un silo mucho mejor que el del año pasado, que estuvo pasado por agua. Si al buen tiempo se le añade la combinación justa entre ray - gras italiano y trébol violeta, el resultado será un forraje para chuparse las pezuñas. El proceso está en su fase inicial. La hierba se está recogiendo sin demasiada humedad, y «eso é bo para a calidade e a conservación dos alimentos», explica Amancio Lavandeira, técnico de Fonteboa. Este año se prevé una buena cosecha, a pesar de que las bajas temperaturas han podido tener alguna repercusión en el cremiento de las plantas que se hayan renovado. Las demás ya «estarían próximas a ensilar», apunta Amancio Lavandeira. Cada vez es mayor la superficie que se dedica a forraje para silos, sobre todo en las explotaciones que tienen el ganado en el establo de forma continuada. También hay diferencias entre concellos, de modo que en aquellos en los que tiene más peso el sector ganadero -Vimianzo o Santa Comba, por ejemplo- prácticamente han desterrado el maíz para grano. Los expertos recomiendan realizar dos cortes en la superficie dedicada a forraje: el primero en esta época y el segundo, seis semanas después. Lo habitual es que se renueve la cuarta parte de la plantación, porque una pradera tiene una vida media de cuatro años.