Persecución de película en el centro

Emiliano MOuzo A CORUÑA / LA VOZ

PONTECESO

F.M.

Un hombre con problemas psiquiátricos fue perseguido durante media hora por ocho patrullas desde Monte Alto hasta la plaza de Orense, donde varios vehículos frenaron su avance

16 dic 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Un conductor, de 53 años y con problemas psiquiátricos, sembró ayer por la mañana el pánico en las vías del centro de la ciudad. El hombre, natural de Corme, circuló de forma temeraria y con un mazo con macheta en la mano, según fuentes próximas a la investigación, desde Monte Alto hasta la plaza de Orense. En su peligroso recorrido, que duró casi media hora, fue perseguido en todo momento por ocho patrullas de la Policía Local.

Todo comenzó sobre las 10.30 horas, cuando una llamada al 092 alertaba de que un hombre circulaba de forma irregular con un Opel Corsa con matrícula de Pontevedra por el callejón García, una vía paralela a la calle San José. De inmediato se puso en marcha un dispositivo para tratar de interceptarlo.

Las patrullas movilizadas se intercomunicaban para saber por dónde circulaba, ayudadas por las llamadas de los ciudadanos. Así, del callejón García pasó el huido a la calle de la Torre, por donde condujo en dirección prohibida e incluso «por encima de la aceras, esquivando a peatones».

Cuando llegó a la calle Independencia, el piloto giró y se volvió a incorporar a la de la Torre, pero en esta ocasión circulando en sentido correcto, y siguió hasta San Andrés. Una vez en la plaza de Pontevedra, el dispositivo policial logró cercarlo y cerrarle el paso, y para ello fue necesario «posicionar un coche patrulla delante de su vehículo».

Pero aun así no se dio por vencido: «Comenzó a mover el coche, hacia adelante y hacia atrás», indicaron las mismas fuentes. Durante estas maniobras dañó varios vehículos. Con todo, dos agentes intentaron abrir la puerta del Opel Corsa, «pero en ese momento arrancó a toda velocidad y los policías saltaron para no ser arrollados. Esta maniobra, que posiblemente les salvó la vida, les causó heridas «de carácter leve», por lo que los dos tuvieron que ser atendidos en un centro médico. Tras esquivar este cerco, el cormelán continuó con su conducción temeraria hacia la rotonda de la cafetería Manhattan, y desde allí enfiló la calle Teresa Herrera hacia la plaza de Lugo.

Detención

Cuando se quería incorporar a Linares Rivas, a la altura de la parada de taxis de la plaza de Orense, varios conductores, por indicación policial, movieron sus vehículos en la calzada para cortar el paso al hombre, que sufre esquizofrenia paranoide. El fugado chocó contra una furgoneta, y ahí finalizó su escapada. Fue entonces cuando los agentes lograron abrir las puertas del Corsa y reducir al hombre, que se mostró muy agresivo tanto en ese momento como en el calabozo. Una vez esposado fue llevado a la Casa del Mar y, desde allí, al Abente y Lago, donde se supo de su grave historial psiquiátrico y que no estaba tomando su medicación.

Uno de los policías sufrió un esguince de rodilla y tuvo que ser atendido en un hospital

El comportamiento del conductor que ayer mantuvo en vilo a otros chóferes y peatones en el centro de la ciudad también pasó factura a los agentes del 092 que lo persiguieron hasta que lograron detenerlo en la plaza de Orense con la ayuda de la ciudadanía.

Un agente de la Policía Local, uno de los que saltó en la plaza de Pontevedra para evitar ser arrollado por el vehículo del cormelán, sufrió un fuerte esguince de rodilla. «El hombre tenía mucho dolor, por lo que tuvo que ser llevado a un centro médico para ser revisado por un traumatólogo. Otro compañero sufrió lesiones menos graves.

Además, la profesionalidad de los agentes evitó que la agresividad del conductor temerario causase más heridos, sobre todo en el momento del arresto.