Muxía, un Fin do Camiño familiar y epicentro de las Rutas do Mar

Antón Lestón
Antón Lestón CARBALLO/ LA VOZ

MUXÍA

Una imagen de las Rutas do Mar, en una de las últimas ediciones
Una imagen de las Rutas do Mar, en una de las últimas ediciones Basilio Bello

Especial Fitur | Identidad marinera y una naturaleza salvaje para vivir experiencias de todo tipo y para todos los públicos

25 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Cada mes de agosto, Muxía viaja cien años atrás durante varios días gracias al Mercado das Rutas do Mar. Una celebración que no ha parado de crecer y que muestra al visitante dos rasgos identitarios de este municipio: la identidad marinera y el dinamismo cultural para todos los públicos. Dos rasgos que resaltó el alcalde, Javier Sar, esta semana en los encuentros que mantuvo en Fitur. «A xente xa non se conforma con visitar lugares fermosos, quere vivir experiencias, e nas Rutas do Mar ofrecemos unha ben completa», explica el regidor. Más de cien puestos de artesanos y la mayoría de ellos impulsados por vecinos y vecinas que exponen lo mejor de un municipio en el que las riquezas llegan desde el mar que rompe en Touriñan hasta la tierra que se cultiva en parroquias como Ozón o Frixe, en la que abundan las explotaciones ganaderas.

Muxía goza de innumerables mapas del tesoro que descubren joyas como la «catedral» de San Xiao de Moraime, el faro Touriñán o las Caldeiras do Castro. Maravillas arquitectónicas o naturales a las que llegar a través del Camiño. Cada vez son más los peregrinos que concluyen allí su itinerario, otro de los objetivos de Sar en Madrid, en donde representó a la Asociación de Concellos do Camiño a Fisterra e Muxía. «Mantivemos unha interesante reunión con entidades do norte de Portugal para xerar sinerxías», indica. En septiembre, Muxía celebra su mayor romería: A Barca, de interés turístico nacional. Una admiración multitudinaria a su matrona, en la que a los vecinos les acompañan personas llegadas de toda Galicia y de todo el país. Este año, será el Concello el encargado de organizarla: «Queremos que volva ser esa celebración familiar que moitos botamos de menos», dice Sandra Vilela, teniente de alcalde.

Uno de los actos centrales de la Romaría da Barca
Uno de los actos centrales de la Romaría da Barca ANA GARCÍA

Un territorio que vivir y descubrir sin tiempo para detenerse

Muxía se descubre a cada paso y a cada viraje de velas, sobre el sillín de una bicicleta o los lomos de un caballo, no importa si camino de uno de sus múltiples cámpings con mil y una actividades integradas en la naturaleza o a sus locales de hostelería de primer nivel. Es una localidad que hay que vivir. El Camiño dos Faros enseña blancos arenales enmarcados en vírgenes paisajes, como Leis, O Lago, Os Muíños o Nemiña, bastión principal, junto a Razo, del surf en la Costa da Morte. Y O Camiño recorre parroquias y permite deleitarse con el santuario da Barca.

No obstante, el itinerario más importante del municipio no tiene que ver con rutas ni paisajes, sino con su programa cultural. Se trata de un recorrido bien completo, que no deja olvidado casi ningún fin de semana del año y que ofrece entretenimientos y aprendizajes para todos los públicos. Ya en unas semanas llegará el entroido y, en Semana Santa, la Festa do Congro. Un viaje cultural, artístico y deportivo sin tiempo para detenerse.

Puesta de sol en Touriñán, Muxía
Puesta de sol en Touriñán, Muxía ANA GARCIA

En velero y caravana para gozar del sol y las estrellas

El puerto deportivo de Muxía ha registrado en los últimos años cifras destacadas a nivel nacional de tránsitos de veleros y yates. Son cada vez más los que optan por esta peculiar forma de descubrir el territorio, al igual que los que prefieren la caravana. Medios de transporte que flexibilizan los planes diarios, ideales para disfrutar del último atardecer de la Europa continental desde Touriñán en la misma jornada en la que se puede gozar de las estrellas desde otro punto de un municipio integrado en el destino Starlight de la Costa da Morte. Muxía es, además, un lugar tranquilo en el que reposar y desconectar con el omnipresente sonido del mar golpeando las piedras. Y gozar de innumerables manjares. Un destino que transmite identidad marinera por babor y estribor.

Tres peregrinos se detienen a observar Moraime
Tres peregrinos se detienen a observar Moraime ANA GARCÍA

Un no parar

FIESTAS. Para disfrutar del baile, la música y la cultura local en Muxía no hay que esperar al Mercado das Festas do Mar, en agosto. Ya en febrero llega un entroido muy peculiar, y en Semana Santa será la Festa do Congro, en la que se revaloriza el proceso de secado, típico del municipio. Entre mayo y julio se multiplican las celebraciones por las catorce parroquias, cada una con su propia esencia. El Socorro de Coucieiro, con danza de arcos; el de Vilastose, con danza de paus; el Carmen de Moraime o San Isidro de Quintáns, con danza de espadas. Cada una con su esencia mantienen una programación que no se detiene y que tiene su esplendor en las Rutas do Mar y la Romería da Barca. Aunque en septiembre no termina la fiesta, pues el Festival Comarea lleva cada diciembre a algunas de las ubicaciones más significativas de la localidad a algunos de los principales artistas de Galicia.

MEMORIA. Declarada como Zona Cero de la catástrofe medioambiental que provocó el accidente del Prestige, Muxía no quiso olvidar a los cientos de voluntarios que llegaron a sus costas para echar una mano eliminando el chapapote. El Museo del Voluntariado es buena muestra de ello. Además, desde el Concello se centraron el año pasado en poner en valor la figura de Eva Castiñeira, cantareira del lugar de Agrazón, en la parroquia de Ozón, y homenajeada en las Letras Galegas.