Un día en la vida de un diputado

Comenzó ayer el nuevo período de sesiones en el Parlamento de Madrid, donde la comarca tiene como único representante al socialista Ricardo García Mira


carballo / la voz

Una parte de la vida política comarcal está en Madrid, de la mano del socialista Ricardo García Mira (1956), como antes lo estuvo en las de la popular Marga Varela, que aún podría repetir en un cada vez menos probable desplazamiento de una lista de la que fue integrante por la provincia de A Coruña. Igual que García Mira, pero más arriba: en el número dos, lo que le dio escaño en las dos elecciones generales vividas desde diciembre el 2015. Más de dos años y medio ya en el Congreso de los Diputados en dos momentos distintos. Y desde ayer, con el arranque de un nuevo período de sesiones, de una manera más especial, ya que forma parte del grupo parlamentario que sustenta al Gobierno, en un número insuficiente que requerirá de apoyos constantes. Pero su trabajo no será el mismo: no es lo mismo sostener al presiente y los ministros que fiscalizar al PP desde la oposición.

García Mira, con origen materno en Baio y residencia en Laxe, además de A Coruña, catedrático de Psicología en la UDC (este año está siendo particularmente intenso en lo personal y lo profesional), preparaba a finales de la semana pasada su nuevos cometidos y, de paso, hacía de guía por el Congreso. Que, para quien nunca ha estado, sorprende: es muchísimo más que el hemiciclo, lleno de pasillos, despachos, plantas, trabajadores... Manejarse con soltura con todos ellos es imprescindible. El hemiciclo, el de los plenos, al contrario, parece más pequeño de lo que dan a imaginar las imágenes. Aun así, descubrirlo vacío, con todos los escaños libres, impacta.

García Mira asegura que la experiencia en este tiempo ha sido «moi enriquecedora», por lo que agradece a su partido haberle dado esta oportunidad. Y sobre todo para aplicar sus conocimientos universitarios, especialmente los del medio ambiente, a la política. Su principal tarea se desenvuelve en el área del cambio climático. Es portavoz socialista en la comisión correspondiente, así que casi todo su trabajo diario pasa por ahí. Hay muchos temas vinculados en marcha, con implicaciones cruciales para los próximos años en España y por supuesto en el resto del mundo. Leyes en marcha, reuniones constantes con colectivos muy diversos, medidas que se adoptarán para prevenir o afrontar las consecuencias derivadas de los cambios (potenciar la electrificación del transporte, por ejemplo)... La ciencia, opina García Mira, debe estar en muy presente en lo que se decida, y en esa tarea están él y otros diputados de todos los grupos. Antes de que termine el año debería estar lista la ley del cambio climático y transición energética. Cuando se vote en ese hemiciclo cargado de historia, detrás estará su trabajo y el de numerosos compañeros.

Dinero y trabajo, temas comunes

Lo que ganan y lo que trabajan los diputados suele ser tema habitual de conversaciones de todo tipo desde hace años. Sobre lo primero, asegura: «Non se gana tanto como se pensa, e hai moitos gastos sobre todo para a xente que vén de fóra», explica. Reconoce que se vive con menos dinero, y no se queja, pero desmitifica que el salario en Madrid sea muy elevado. Sobre el trabajo, lo mismo: «Aquí traballa todo o mundo. E moito. Moitos non o crerían se o chegasen a saber. Moitas xornadas son de nove da mañá ata as nove da noite», con reuniones constantes, además de las tareas en el propio territorio por el que cada uno es elegido. Hay que recibir a todo el mundo: colectivos que piden algo, empresarios que lo contrario. Le parece bien que todo el mundo quiera influir, lo ve natural, pero le gustaría que todo el sistema de lobbies, con registro de empresas e intereses, sea público.

García Mira también forma parte, como vocal, de las comisiones de Educación y Universidades. En la de Economía y Asuntos Exteriores es adscrito. En la Universidad ahora solo puede participar en asuntos concretos, sin continuidad, porque solo cobra del Congreso.

Tiene buena relación con un grupo de diputados socialistas, que se reúnen para cenar cada martes. Fomentan la amistad y la cohesión social del grupo, algo que -asegura- es muy útil. Viaje mucho, en avión, algo que no le encanta por la huella ecológica que deja con sus emisiones. Espera que llegue el AVE cuanto antes. Destaca el trabajo que no suele trascender, los procesos de toma de decisiones y sus complejidades.

Sobre su mesa tiene varios asuntos remitidos desde la Costa da Morte. Otros ya estuvieron: el Camiño a Fisterra y Muxía, Labarta Pose y Pondal...

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