Lo ideal, para evitar competencia entre municipios y grandes diferencias en los descuentos, sería que todo el suelo industrial público de la zona estuviese bajo una única tutela. Pero no es así. Suelo Empresarial del Atlántico (SEA) es una sociedad participada en un 83,44 % por el Ministerio de Fomento, a través de Sepes, Entidad Estatal de Suelo; en un 14,26% por la Consellería de Infraestruturas, a través del IGVS; en un 1,65% por la actual Abanca (al menos, en su gestación) y otro 0,65% por la Xunta. SEA nació para desarrollar y comercializar parques empresariales en Galicia, y los de la Costa da Morte se incluyeron en el paquete tras el Plan Galicia. Había más previstos (Laxe, Muxía) que finalmente no se incluyeron. Por su parte, la segunda fase del de Bértoa la desarrolló Xestur (Infraestruturas e Vivenda).
Desde hace años, políticos y empresarios luchan para lograr rebajas de precios. El último movimiento se produjo el martes en el Parlamento de Galicia, con la aprobación por unanimidad de una propuesta de En Marea para el polígono de Vimianzo. El compromiso es de «facer as xestións necesarias ante Fomento para que dea instrucións a SEA para que desenvolva novos procesos de venda de parcelas no polígono de Vimianzo con prezos bonificados que o fagan competitivo e como mínimo similares aos do polígono de Carballo». Además, acordaron instar a Fomento a que a través de SEA desarrolle nuevos procesos de venta de parcelas vimiancesas, con estudios de posible especialización industrial o terciaria, con iniciativas de economía colaborativa para toda la comarca. Y, finalmente, reiterar la necesidad de que se establezcan bonificaciones en el precio de venta del suelo «similares ás que está a aplicar a Xunta nos parques da súa competencia».