Un numeroso grupo de vecinos de Sarria, al que ya se han incorporado otras personas de la comarca, iniciará el 31 el camino Francés desde Molinaseca
20 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El calificativo de Sarria como villa jacobea no lo ha logrado de manera gratuita. El espíritu de las peregrinaciones está muy dentro de los vecinos, que no solo quieren participar de él de manera pasiva viendo a los miles de romeros que cada año pasan por la villa, sino que han decidido cargar la mochila y ponerse un calzado cómodo para caminar los más de 100 kilómetros necesarios para ganar la Compostela.
La iniciativa lleva el nombre de Grupo Xacobeo Sarria 2010 y cuenta por el momento con unos 60 apuntados cuyo número es previsible que aumente antes de la salida de la primera etapa prevista para el 31 de enero.
Expertos y debutantes
Una buena parte de los participantes ya hicieron el camino en varias ocasiones, pero también hay mucha gente nueva que ha decidido participar en esta experiencia por vez primera.
Los responsables de coordinar el proyecto tienen una amplia experiencia en la ruta y ya se han encargado de supervisar en las últimas semanas el estado de todas las etapas, sobre todo las de fuera de Galicia que apenas conocían.
La expedición partirá de la localidad de Molinaseca para cubrir los 30 kilómetros que unen esta localidad con Villafranca. En la segunda etapa ya llegarán hasta O Cebreiro para completar todo el recorrido del camino Francés en Galicia.
La idea original era salir desde más lejos y hacer más etapas, pero el largo desplazamiento en autobús les obligaba a viajar de madrugada y desistieron. En el estreno ya tendrán que darse el madrugón para salir de Sarria a las 7 de la mañana.
La principal novedad es que terminarán su periplo en Finisterre, lugar al que se desplazarán en autobús desde Santiago, para llegar al sitio en el que teóricamente los peregrinos acaban su periplo y disfrutar de una jornada de asueto. Los organizadores han diseñado el recorrido para que en la última jornada solo caminen los 4,5 kilómetros que unen el Monte do Gozo con la catedral y así puedan disfrutar sin excesivo cansancio de una comida de confraternidad.