Pues no lo entiendo. No me cabe en la cabeza que haya una conspiración para convertir Coristanco en el vertedero cutre de Galicia. Para la cara oficial de empresas y concellos está Sogama, con sus tasas y su tratamiento, y para el inframundo de la economía sumergida y las prácticas fraudulentas están las pistas, fincas y depuradoras del Verxel de Bergantiños, aunque hace poco algún candidato a delincuente se despistó y terminó en Cabana.
Hay que ser realmente muy sinvergüenza o muy tonto para forzar la puerta de una depuradora, romper la tapa del pozo y sin más derramar aceite usado. ¿Por qué no echar la porquería directamente al río? ¿Creían que la EDAR trataría el combustible? Si esto es difícil de entender, más complicado todavía es cómo alguien puede andar extendiendo pestilente lodo de depuradora por las fincas sin esperar airadas quejas de los residentes o cómo es posible que alguien almacene centenares de ruedas en un terreno sin la mínima preocupación no ya por el medio ambiente, sino por las consecuencias de una denuncia.
Evidentemente no hay temor ni preocupación. ¿Lo hubo alguna vez? Al parecer no, pero estos tiempos no son los que eran y este tipo de acciones llevan camino de no quedar impunes ni para el que las comete ni para el que las consiente. Hay cosas que no se entienden.