Las causas del declive

La Voz

CORISTANCO

10 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

La presencia de una industria que vio su despertar en los años cuarenta, fue decayendo de manera paulatina hasta desaparecer prácticamente del panorama industrial y económico de la zona. Las causas de la falta de sostenimiento de esta industria las recoge un trabajo realizado por el Seminario de Estudios Cerámicos de Sargadelos, que ya en 1978 apuntaba a la causas de la problemática del caolín en Galicia revelando como el origen de esta situación el bajo precio con el que se exportaba el caolín gallego, que suponía el doble por el que se importaba, además de la falta de inversión y desarrollo de las explotaciones. Como apunta Vidal Romaní, «hay que tener en cuenta que la industria de los sanitarios o la fabricación de papel nunca estuvo ubicada en Galicia, a pesar de que aquí existían recursos necesarios para aprovecharla. Una industria papelera en un país con bosques y caolín podía haberse desarrollado aquí, o una buena industria cerámica, tanto de porcelana como de cerámica industrial, pero eso nunca se hizo». El caolín se convirtió en la riqueza y el medio de vida de localidades, que contaban con los recursos, pero la falta de miras empresariales provocó el cese de una actividad que ya forma parte de la historia y de la que ahora sólo quedan como testimonios las tierras desgajadas y naves derruidas. La actividad minera en esta zona fue importante y de ella quedan testimonios cercanos, como la planta que se encuentra en el margen de la carretera que une Carballo con Coristanco. Aquí se lavaba y secaba el titanio que procedía de yacimientos como el de María Luísa, de Anxeriz, y que más tarde era transportado al puerto coruñés con rumbo a otros países.