Los 16 ayuntamientos de la Costa da Morte ingresaron durante el 2006 casi 90 millones de euros, de los que un 26,7% (poco más de 24 millones de euros) lo destinaron al pago de las nóminas de los más de mil trabajadores municipales -funcionarios, personal fijo y temporal- y aquellos miembros de las corporaciones que cobran un sueldo por su dedicación exclusiva o parcial (alrededor de 40). La cifra es ligeramente inferior a la del 2005 (un 0,6% menos) y en la mayoría de los municipios en los que bajaron los presupuestos -Camariñas, Carballo, Cee, Coristanco y Ponteceso- caen también las inversiones en personal, salvo en Ponteceso, donde pasó del 29 al 40,6%, Camariñas (del 33,4 al 39,1%) y Carballo (del 22,4 al 27,7%). Por municipios, Muxía, al igual que en el 2005, volvió a encabezar el ránking de ayuntamientos que más porcentaje de su presupuesto dedicó al pago de nóminas. Llegó al 46,6%, frente al 45,4% del año anterior. El segundo clasificado también repitió: Fisterra, con un 45,5% (en el 2005 fue del 44,9%). Mientras que Coristanco, que en el 2005 dedicó el 44,2% de sus ingresos al apartado de personal, bajó hasta el 33,6% y cedió el tercer puesto a Cee, que paso de destinar el 40,3% al 44,8%. Aunque, en cifras globales, Cerceda fue, después de Carballo, el Concello que más dinero destinó a la partida de personal, lo cierto es que su presupuesto fue tan elevado que su porcentaje no llegó al 11%, un poco menos que en el 2005. Después de Cerceda, el ayuntamiento con el porcentaje más pequeño vuelve a ser A Laracha y en tercer lugar repite también Zas. Respecto al número de trabajadores, en el 2006, el cómputo global de los 16 municipios bajó ligeramente (de 1.093 a 1.021) y sólo aumentaron sus plantillas los ayuntamientos de Cabana, Carballo, Cerceda, Fisterra, Muxía, Ponteceso y Vimianzo, aunque en muchos casos se trata de contrataciones temporales, en muchos casos de sólo tres meses -socorristas, monitores de tiempo libre o cuadrillas antiincendios-.