Las lluvias de abril han perjudicado la calidad de la hierba que se recoge durante estos días Las intensas lluvias del mes de abril han retardado las tareas de ensilado de hierba que durante estos días se están llevando a cabo en las praderas de toda la comarca.
24 may 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Las intensas lluvias del mes de abril han retardado las tareas de ensilado de hierba que durante estos días se están llevando a cabo en las praderas de toda la comarca. Algunos ganaderos ya lo hicieron durante el muy seco mes de marzo, previsores que fueron, aunque la hierba no alzcanzaba aún la talla exigida, y ahora van por la segunda vuelta, pero los ganaderos que decidieron esperar al cálido abril se llevaron una desagradable sorpresa con las aguas mil y ahora se encuentran con una mala calidad del forraje que, como es lógico, repercute de forma directa en el rendimiento lácteo de los animales. Técnico Así lo explica un especialista en estos temas, Amancio Lavandeira, profesor de Tecnología en el Centro de Formación Rural EFA Fonteboa de Coristanco, quien considera que la pérdida de digestibilidad de la materia orgánica de la hierba puede cifrarse en torno a un diez o un quince por ciento. «En condiciones normales, si un animal consume cien kilos aprovecha más de setenta, pero si el silo es malo, como en este caso, se queda en unos sesenta kilos», explica. La consecuencia más directa es sobre la producción de leche de la vaca, ya que será inferior si el alimento también lo es. «En términos generales, un kilo de silo bueno genera dos litros de leche y, si es de mala calidad, se queda en uno y medio, con lo que la pérdida es de medio litro», apunta. Sin embargo, el agricultor puede compensar el déficit nutritivo de la res con los piensos, que necesariamente deberán tener un aporte importante «de proteínas, que también se ven alteradas, y de alto valor energético, puesto que, del mismo modo, disminuyen los azúcares del forraje», según comenta el técnico Amancio Lavandeira.