Un centro pionero en programas europeos, sin recreo un día por «os porcos de Juan»
CERCEDA
En el 50 aniversario se mezcló el alma avanzada e internacionalista de O Cruce de Cerceda con las anécdotas que se dan en un colegio del ámbito rural
15 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Milagros Trigo fue la directora de O Cruce entre 1991 y el 2020. De su mano, y de la de otros compañeros, el colegio cercedense entró en la senda de la internacionalización, con el desarrollo de muchos programas europeos. Por ese motivo, el Aula de Polos Creativos lleva su nombre. Descubrió ayer la placa en el marco de la fiesta del 50 aniversario.
Si Milagros Trigo expuso cómo se había logrado entrar en la vía de los Erasmus, la directora xeral de Ordenación e Innovación Educativa, Judith Fernández, expuso el presente de un colegio que hoy dirige Raquel Veira y que se continúa distinguiendo por interesarse y acceder a todos los programas que ofrece el sistema educativo de Galicia, haber recogido numerosos premios autonómicos y nacionales y desarrollar muchas iniciativas relacionadas con la cooperación, el emprendimiento, la ciencia y la tecnología, entre otros.
A la importancia de O Cruce a nivel académico hay que sumar la social, teniendo en cuenta que el número de asistentes tuvo que limitarse. Finalmente, fueron 500 personas las que acudieron, muchísimas para un municipio con poco más de cinco mil habitantes. El alcalde, Juan Manuel Rodríguez, comparó el acto con un concierto de los Rolling Stone, por la rapidez con la que se reservaron todas las entradas. Fue el regidor, con la casa familiar pegada al centro y ex alumno el que puso el anecdotario que recordó a todos que a pesar de lo avanzado del colegio en lo académico, en lo social sigue teniendo el alma rural. Recordó cuando a su madre se le escaparon dos cerdos que dejaron a los niños sin recreo. Los compañeros se quejaron por «os porcos de Juan». También preguntó si seguían abiertos los boquetes en el muro que se usaban para pasar desde su casa y que confesó haber utilizado alguna vez siendo ya alcalde, «pero non vestido con traxe».
Además hubo pulpeira y puestos de callos y empanada, que sirvieron profesores y alumnos a los invitados. De la música se ocuparon alumnos actuales y antiguos guiados por David Sanz y Carlos Xenderal.
Asimismo se abrió una exposición sobre el último medio siglo en O Cruce que se trasladará a la biblioteca durante dos semanas para todos los que no pudieron acudir a la fiesta de ayer.