28 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.
El lignito se convirtió en humo y el humo en kilovatios. Donde había leiras, patatas, maíz, pinos y fuentes, ahora hay un lago, una inmensa masa de agua y en los alrededores vuelan los pájaros, corren las nutrias e incluso los zorros esperan astutos la distracción de sus presas. Los tiempos convirtieron una tierra de labranza en un espacio con grandes posibilidades para el esparcimiento y el ocio. Un pequeño mar de oportunidades que permite soñar futuros.