La hierba devora algunas rotondas, otras están perfectas

Santiago Garrido Rial
s. g. rial CARBALLO / LA VOZ

CEE

Jose Manuel Casal

El mejor contraste se produce en el polígono industrial de Bértoa: muy mal las exteriores, y en buen estado las de dentro

01 jul 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Un buen indicador del cuidado de las infraestructuras suele ser el estado de las rotondas. Existen algunas zonas de España y Portugal (y Francia, ya puestos) donde se suelen cuidar con esmero. Algunas son auténticos jardines, con árboles y trabajos que exigen dedicación. Las de la Costa da Morte aún no han llegado a ese nivel. De hecho, ya es un éxito cuando están limpias y cuidadas. Y eso que cada vez hay más. Un medidor comparativo puede ser el polígono de Bértoa y su entorno. La que está situada en la AC-552, de grandes proporciones, y que sirve de enlace, ya está bastante cubierta de hierba. A ver si al menos dejan que el árbol de su cima se siga desarrollando. Mucho peor es la siguiente, ya en pleno enlace de la autovía con la parte nueva del parque: tiene tanto tojo que daría para un buen carro de mato. En el interior del parque, la cosa cambia, con glorietas bien cuidadas. Algunas, como la de la escultura de Facal, con un césped a medida (y la zona ajardinada próxima también ha quedado limpia recientemente, lo cual agradecen los paseantes). Hay muchos más lugares para los contrastes, sobre todo si se trata de polígonos. Cee sería otro buen ejemplo. Aunque, por desgracia, la maleza invade más áreas públicas que las glorietas en la zona.