Un cuarto de siglo sin ballenas

Eduardo Eiroa Millares
eduardo eiroa CEE / LA VOZ

CEE

Hace 25 años que cerró sus puertas la factoría de Gures, hoy prácticamente en ruinas

21 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El tiempo quedó congelado, al menos en parte, en 1986 en la ballenera de Caneliñas, en Gures (Cee). La vieja factoría cerró ese año sus puertas, hace ahora 25 años, después de haber sido durante décadas una de las industrias más florecientes del municipio. En ella llegaron a trabajar más de medio centenar de personas. Por allí pasaron supervisores noruegos en los años 20 y más tarde, también japoneses, principales clientes de la carne de ballena. Y muchos vecinos que encontraron allí trabajo.

Pero ese mundo se acabó de golpe cuando se prohibió al caza de ballenas en 1985. Al año siguiente la factoría echó el candado.

Pasear hoy por la fábrica es visitar otra época, aunque el tiempo y los expolios no perdonan y han dado cuenta en gran parte de los edificios que quedan en pie.

Allí están las grandes tinajas de barro, la rampa por la que subían los cetáceos a la factoría, las salas de despiece. Fueron miles los animales que primero con la Compañía Ballenera Española y después con la IBSA, pasaron por esas instalaciones en las que desembarcaban su carga el Temerario, el Caneliñas, el Lobeiro y el Carrumeiro. El arpón de proa del Temerario forma parte del imaginario colectivo de varias generaciones de ceenses.

Sigue en pie la casa del director de la empresa. Cerca de la puerta permanece un viejo y deteriorado cuadro infantil, seguramente hecho por su hija. Los viejos escritorios, ya desvencijados, están en su sitio, al igual que los ganchos para la carne de los cachalotes y hasta algunas barbas de ballena, todo lo que queda del pasado industrial de la factoría.

En el idílico entorno se respira silencio entre los árboles. El único habitante del recinto es un burro viejo que se acerca curioso a los visitantes. Hace 25 años era un bullir de operarios. Hoy son ruinas de un pasado que no existe.

el presente de caneliñas