Los desaprensivos agujerean árboles centenarios en Salto, Cee y Treos

CEE

Algunas plantas han comenzado a secar y otras están definitivamente muertas. En ningún caso se conocen los autores

28 oct 2009 . Actualizado a las 10:55 h.

Tal vez por la abundancia en los montes y prados, por la falta de una cultura arbórea conservacionista o por ambos factores, en la comarca nunca ha habido excesivo amor por los árboles. Excelentes ejemplares de carballos o plátanos que acompañaban las avenidas fueron talados en aras del progreso. Las nuevas calles nacen sin estas plantas, porque muchas veces, cuando se intenta, surge la oposición vecinal. Pero eso es un hecho y otro es acabar sutilmente con plantas que dan esplendor al lugar en el que se yerguen o son testigos de su historia. Por ejemplo, en el camposanto de Salto, Vimianzo, donde un árbol ha acompañado a varias generaciones de vecinos que han despedido a familiares o acuden a visitar sus tumbas. En el tronco se aprecian unos agujeros por los que, probablemente, se han introducido sustancias que merman su crecimiento o acaban con su existencia. No ha ocurrido solo aquí. En Treos, también en Vimianzo, practicaron el mismo sistema en carballos centenarios, en laureles de gran porte (que hubo que cortar) y en un plátano, todos junto a la casa rectoral. El párroco dice que no entiende este tipo de actitudes. No hace mucho que en Cee, cerca del colegio Eugenio López, los desaprensivos realizaron grandes agujeros con una broca en un carballo centenario, que ya ha dado las últimas. Nada que ver todo esto con actuaciones como las realizadas recientemente en la plaza del Concello de Zas, donde el ejecutivo local saneó todos los árboles enfermos, y antes en O Allo. La cara y la cruz, y tan cerca.