El alcalde de Cee, Antonio Domínguez, visitó ayer el antiguo vertedero comarcal de O Son acompañado por responsables de la empresa encargada de su sellado. Según Domínguez, las obras están ya terminadas: «Despois de máis de vinte anos, O Son deixou por fin de contaminar». Aseguró que nadie se podría creer seis meses atrás que tal obra se pudiese llevar a cabo. La cima del monte de O Son, que ganó cuatro metros de altura con el sellado, está pendiente sólo de detalles. En el lugar se construirá un mirador en el que se pondrán mesas y asientos para que el público pueda comer en un lugar desde el que se domina buena parte de la zona. Para llegar a él habrá que caminar por senderos con piedras de cuarzo. Los cierres serán de madera y el lugar se llenará de vegetación, si bien no se podrán plantar árboles porque podrían perjudicar el sellado.