La lacra de las colillas: «En diez minutos recogimos 3.500»

Antón Lestón
Antón Lestón CARBALLO / LA VOZ

CARBALLO

Gonzalo Sánchez Busóns
Gonzalo Sánchez Busóns Santi M. Amil

Ecovoz 2026 | El Colegio Divina Pastora de As Burgas desarrolla el programa ambiental Ecovixiantes, amparado por Sogama

09 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Gonzalo Sánchez Busóns, Lalo, llegó al Colegio Divina Pastora de As Burgas, en Ourense, en los 90. Lo hizo con dos propuestas bajo el brazo: un club de senderismo y otro de cicloturismo. Iniciativas que acercasen al alumnado en la naturaleza, un propósito que acabaría derivando en 1998 en la creación de los Ecovixiantes amparado por Sogama.

—¿De qué se hablaba sobre educación ambiental en los 90?

—Recuerdo, sobre todo, que hacíamos mucho énfasis en que la gente tirase las cosas a la basura y no las dejase en la calle. No había esa sensibilidad que hoy tenemos muchos de cuidar un poco la casa común. Tampoco había las papeleras que hay hoy, ni esa concienciación desde la prensa ni esos objetivos de desarrollo sostenible. Estábamos en pañales y nos decidimos a poner el granito de arena, como tantos otros. Grano no hace granero, pero ayuda al compañero, así que el esfuerzo de todos al final es un esfuerzo gigantesco.

—Pese a la mejora general, las colillas siguen yendo, casi siempre al suelo. Lo comprueban cada semana con sus actuaciones.

—Tenemos una cruzada contra la colilla. En octubre hicimos una limpieza viaria en la calle adyacente al colegio Celso Emilio Ferreiro en Ourense. Con diez u once críos, en 10 minutos recogimos 3.500 colillas. En diez minutos. Llenamos 14 o 15 botellas.

Sigue siendo una gran lacra y es como una guerra que no tiene victoria, es decir, lo que limpias hoy mañana te lo vas a volver a encontrar. Ya no vemos envases tirados por ahí, a ver si llega la conciencia a los fumadores.

—¿Cómo es la organización de los Ecovixiantes?

—Es alumnado voluntario de primero y segundo de ESO. Los lunes, de 14.00 a 16.00 horas, me ayudan en lo que llamamos el chiringuito, en donde tenemos tapones, pilas para reciclar o botellas de plástico para hacer ceniceros que luego colocamos en los semáforos. Y los miércoles salimos en grupo a alguna de las misiones. Cada vez hay más competencia por otro tipo de actividades extraescolares, pero oscilamos siempre entre 10 y 20. Desde que ha empezado este curso, hemos entregado ya cuatro toneladas de tapones y casi 2.000 kilos de pilas usadas, además de miles y miles de colillas. Además, tenemos un proyecto muy bonito que es el proyecto Zarpas, con el que recogemos periódicos usados y los reutilizamos para hacerle camas a los animales que hay en perreras o este tipo de centros.