Especial Fin de Año | El año que se va deja al menos cuatro decenas de títulos publicados desde la Costa da Morte o ligados a ella
04 ene 2026 . Actualizado a las 00:01 h.No habían pasado ni 48 horas desde el inicio del 2026 y la Costa da Morte, ese fértil territorio que nutrió en su día un Batallón Literario, acogió ya una presentación. Fue ayer, 2 de enero, en Malpica: la de la obra Salsieiros, retallos da historia malpicá, de Ana Romero Masiá y Xurxo Alfeirán. Inmejorable arranque para dar continuidad a un 2025 muy creativo en lo literario, ya por esa intensa producción en torno a las Letras Galegas, con autores que vertieron su mirada hacia Cerceda, Muxía y Malpica: Cantareiras y Pandeireteiras, de Xosé Manuel e Icía Varela, sumando en el segundo a Nerea Gómez en la ilustración; Canta, miña compañeira, de María Lado; As Vellas de Mens, de José Manuel Fernández Pensado, la obra colectiva Somos pandeireteiras; Cancioneiro Galego Serodio, de Xabier Díaz, o As voces da terra, publicado por La Voz el 17 de mayo. Títulos unos y otros que merecen figurar en la carta a los Reyes tras un año en el que los libros, en general, miraron hacia dentro, hacia la historia propia.
Ahí encajan Balóns a Corveiro, de Gabriel Riveiro; A fraga dos teixos, de Xosé Salvadores; Barcos de cabotaje del norte de España III, de Ramón García; Poemas, de Julia Ures; Ultreia no Camiño Inglés: a misión do Ara Solis, de Branca Vilela; As almas da fisterranía, de Modesto Fraga; A Costa da Morte, naturalmente única, de Xan Fernández y Antonio Fernández; Badius: historia dun grupo de teatro afeccionado, de Ricardo Vigueret; Memoria de nós, de Gabriel Varela Pose; Cen anos de saudade: Corcubión 1923-2022, de Ángel Manuel Martínez Moar; Costa da Morte, de la fotógrafa mexicana Eloísa García; Nós estamos ben, non?, de Ramón Vilar Landeira; Toponimia de Zas, del soneirán Xosé María Lema Suárez, o Toponimia de Padrón e Pontecesures, de Fernando Cabeza Quiles.
Habrá sido, además, un año en el que los galardones premiaron talento comarcal. Es el caso de la baiesa Carmen V. Valiña, que además de publicar As tolas que non o eran: mulleres no manicomio de Conxo 1885-1936 (Galaxia), mereció el Narrativa Breve Repsol por Illa de sangue, obra ya a la venta. O de O lanzador de coitelos, del docente en Cee Fernando Castro Paredes, que fue Premio Galaxia de Novela 75 anos.
Óperas primas y títulos de autores ya de larga trayectoria
La de Rodrigo Costoya, padrino del certamen Territorio Vákner de La Voz y Concello de Dumbría, es una manera de abordar la historia distinta a la del corcubionés Luís Lamela, pero ambos la han mirado de frente con títulos como O século do milagre y Golpistas e represores, respectivamente. Su nombre está más que asentado, como lo está el de Marilar Aleixandre, Premio Nacional, que este 2025 alumbró As bocas cosidas. La carnotá Guadalupe Vázquez, docente en Cee, abría el año con la novela A voz silenciada y lo acaba con O paraíso prohibido, su estreno en poesía. Cándido Pazó hizo del teatro libro con Apaga o candil, y la Eneida, de Virxilio, tuvo este 2025 su primera traducción completa al gallego de manos de un carballés, Alfonso Blanco. Junto a todos ellos, nombres que despuntan en lo literario, todos vecinos de la comarca, como Xesús Deus, con O espertar dos monicreques; Asier Fraga, con Cuando los sueños hablan; Abraham Pérez, con A vida arder; Virginia Sande, con Ser humana; José Manuel Pérez, con Alzhéimer de lirbo; Ana Muíño, con Muñeca de papel y Juego de roles; Diego Garrote, con Ángeles acusadores; Anxo Mouzo, con A princesa dourada; o Ana Castro Iglesias, con Lío, a pantasma canta ca-ca. En lo fotográfico, una recomendación este año: Silencios, de Alberte Sánchez.