«Un enterro non ten por que ser caro. Hainos duns 2.000 euros»

M. L. CARBALLO/ LA VOZ

CARBALLO

Instalaciones del Grupo San Vicente, que tiene veladores en Vimianzo y A Ponte do Porto
Instalaciones del Grupo San Vicente, que tiene veladores en Vimianzo y A Ponte do Porto GRUPO SAN VICENTE

Especial de Difuntos | Las funerarias de la Costa da Morte ofrecen un servicio integral para facilitar el proceso a las familias

31 oct 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Arreglos florales, elección del féretro, gestión de documentación, contratación de servicios eclesiásticos y musicales, redacción de esquelas, edición de recordatorios, transporte y conducción del cadáver... Son muchas las cuestiones que han de tenerse en cuenta a la hora de planificar un entierro, y para facilitar el trance a las familias, las funerarias ofrecen un servicio integral que lo contempla todo. «A idea é que se despreocupen, organizámoslles nós todo», explica Iván Amarelle desde San Antonio.

El precio final a pagar, sostienen los empresarios del sector, dependerá mucho de los extras que vayan eligiendo los clientes, pero el más básico y económico puede partir desde los 2.000 euros. «Un enterro non ten por que ser caro», apunta Ramón Bello desde el grupo Santa Marta, añadiendo que «non é o mesmo levar coroas de flores que ramos, poñer necrolóxica ou non, hai féretros dende menos de 1.000 ata máis de 5.000 euros...», refiere. Desde San Vicente, Ana Ansede estima que el paquete más habitual con ataúd, flores, recordatorios, preparación, uso del tanatorio, personal, conducción, gastos eclesiásticos, cantante, campanero y demás puede rondar los 4.000 euros.

Aunque muchas familias prefieren no enfrentarse a ese gasto llegado el momento de la despedida y optan por contratar seguros de decesos que cubren —hasta una cierta cantidad— los gastos de funeral y trámites. «Calculo que en torno a un 50 % dos nosos clientes teñen este tipo de seguro», sostienen desde San Antonio, «xa sexa por motivos económicos ou por comodidade, porque así xa saben que o básico vano ter cuberto», añade.

Un hecho en el que también coinciden los encuestados es la tendencia a simplificar los rituales, a optar por la sencillez. «Diría que a partir da pandemia vénse notando máis sinxeleza, e tamén menos asistencia a estes actos», considera Carlos Costa, desde Pompas Fúnebres Costa. «Autobuses para os enterros, velorios multitudinarios» o la apertura inmediata del hogar fúnebre, añade Ramón Bello, son costumbres que ya no tienen tanto peso como antaño. «E quizais tamén sexa mellor para as familias, para que poidan ter algo máis de recollemento», reflexiona uno de los responsables de Santa Marta.

La crisis del covid-19 también sirvió para implantar una costumbre que ha prevalecido: el cierre nocturno de los tanatorios.