Un Paso Máis, deporte y ocio al fin para todos

Patricia Blanco
P. Blanco CARBALLO / LA VOZ

CARBALLO MUNICIPIO

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Especial Calvo con el deporte | No acababan de hallar hueco en espacios convencionales y gestaron uno propio para familias de niños con necesidades especiales

07 oct 2025 . Actualizado a las 19:58 h.

El deporte fue el primer motor, y después vino todo lo demás. Banesa Martínez, actual presidenta de la agrupación, lo dice muy claramente en un momento de la conversación: «Pura necesidade». Un Paso Máis es otra de esas entidades a las que Calvo, en su apuesta firme por el deporte —como también lo hace Horbesa, por ejemplo—, brinda apoyo, medios necesarios para poder llevar a cabo la actividad que desarrollan. Fue en el 2014 cuando Manuel Cantelar y Loli Varela, ya fallecida, crearon Un Paso Máis, una agrupación que ofrecía alternativas a familias de pequeños con diversidad o necesidades especiales que no hallaban para ellos un lugar en espacios convencionales. Nacía así una alternativa para la práctica de actividad física, experiencias de juego y deportes más allá de lo ordinario. Pronto cuajó la idea y la recepción fue tal que esta agrupación en su inicio deportiva también dio el salto a lo «social», con campamentos de conciliación, obradoiros y otras propuestas que suponían aliento para sus usuarios.

Durante un lustro todo siguió esta trayectoria, pero las restricciones que llegaron con la pandemia y el encontrarse los niños ya con unas edades más avanzadas, acabó con Un Paso Máis un poco en stand by. «Entonces aparecimos nosotros —la actual directiva—, con ganas de revitalizar todo aquello», cuentan Valentín Costa y Banesa Martínez. Volvieron a reunirse las familias y volvió la apuesta por el deporte adaptado, potenciándolo desde distintos frentes, aunque ampliando el abanico de actividad con los buenos precedentes que ya tenían: así, avanzaron en propuestas de ocio, en implicación de familias, y en la formación no solo de estas, sino también de docentes. Las jornadas de Un Paso Máis, una o dos al año, ya se han convertido en referentes en aprendizaje sobre la inclusión socioeducativa.

Ese buen hacer sitúa la cifra actual de socios, «fijos», en unos 200, más otras familias de forma puntual que no solo son de Carballo, sino de otros puntos de Bergantiños, pero también de Arteixo o de la comarca del Xallas. Crecer en masa social no es el objetivo ahora mismo, por más que las puertas de Un Paso Máis están abiertas «para todos», sino que el reto pasa por poder dar una mejor respuesta a toda la demanda que ya tienen: «Todo o que organizamos axiña esgota as prazas, non conseguimos abarcar tanto, fáltannos medios». Lograr implicar a más firmas como Calvo es una de las tareas que se marca Un Paso Máis. «Un campamento no noso caso custa tres ou catro veces máis ca un, digamos, ordinario. Polas circunstancias, temos un monitor para cada tres ou catro nenos, e ademais falamos de monitores sempre con formación específica», indica Martínez. Ajedrez educativo, voleibol o el surf, siempre un éxito en el que han de ampliar grupos, son algunas de las disciplinas que esta agrupación ha acercado a sus usuarios. En cuanto a ocio, más allá de campamentos u obradoiros, también salidas e incluso cine adaptado.

Un Paso Máis, por ahora, comparte local con la asociación de A Milagrosa. Tener uno propio sigue siendo asunto en cartera, al igual que seguir implicando manos: «Toda colaboración, benvida sexa».