02 ene 2025 . Actualizado a las 05:00 h.
El percebe ha comprado pisos y coches y mantenido familias. Así ha sido durante años en la Costa da Morte. Por cada permiso de explotación vacante había diez solicitudes. No hace tanto de esto, pero ahora las cosas no son ni parecidas y las agrupaciones están menguadas y envejecidas. Se puede vivir sin percebe en la mesa, pero este recurso es fundamental aún en muchos pueblos para retener población y para atraer visitantes. Por eso, la Administración y el sector deben ser muy cuidadosos.