Los dos héroes de Cuba de Coristanco y A Laracha muertos ante dos mil rebeldes

Santiago Garrido Rial
s. g. rial CARBALLO / LA VOZ

CARBALLO

BASILIO BELLO

La Armada recuerda a Rama y Cancela, soldados abatidos en 1895

08 oct 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

Antonio Cancela Rodríguez nació el 23 de febrero de 1873 en Ervelleira, en la parroquia de Verdes, Coristanco. Su padre era de este lugar, y su madre, de Canduas. El abuelo paterno también era de este lugar, y la abuela, de Tallo. Y los maternos eran de Baio y de Canduas. José Rama Varela era un año más joven, de 1874, y del lugar de Santa Margarida, casi al lado de la capilla, en la parroquia de Montemaior, en A Laracha. La vida de los dos terminó muy lejos de sus casas, en Cuba, el 5 de junio de 1895, entre Gíbara y Holguín, en un paraje denominado Piedra Picada, cerca de Aguas Claras. En plena guerra, como infantes de Marina de España ante la revuelta del país. Y murieron a balazos y a machetazos, ellos solos, defendiendo su posición, ante dos mil rebeldes.

Homenaje en Coristanco, en el 2009, al infante de marina Cancela
Homenaje en Coristanco, en el 2009, al infante de marina Cancela ANA GARCIA

Esta historia fue recuperada hace ya catorce años gracias a algunas investigaciones y al homenaje que a Cancela se le dispensó con un homenaje militar de la Infantería de Marina en Coristanco, con el descubrimiento de una placa en su casa natal y un busto en la plaza en la que se celebra la Festa da Pataca. Su compañero Rama tenía ya una placa en la fachada de la casa en la que nació. Los padres y familiares de los dos jóvenes soldados fueron recibidos en 1912 en Ferrol por las autoridades militares del cuartel de Dolores, en Ferrol.

La historia de Rama y Cancela acaba de volver a la actualidad gracias al artículo que Alexis Ramírez López, capitán de Infantería de Marina (ahora en situación de reservista voluntario) les acaba de dedicar y publicar en la Revista General de la Marina. Ramírez lleva años investigando su vida y su gesta, con viajes a Cuba incluidos y numerosas consultas en archivos. Y espera que en el 130 aniversario, para lo que faltan dos años, se les reconozcan a ambos sus méritos, algo sobre lo que no hay discusión, pero que quedó pendiente hace 110 años debido a la situación política del país.

CONCELLO DE A LARACHA

En el artículo de la revista oficial, denominado Rama y Cancela. Los secretos de la manigua (la manigua es un bosque espeso), Ramírez detalla con minuciosidad las últimas horas de los dos bergantiñáns (casi se puede sentir la humedad), además de sucedido en años posteriores. Habían salido de avanzada, en una misión de defensa de la línea del ferrocarril. No volverían. «Sobre los lindes de un desmonte de la vía se encuentran los cadáveres de dos soldados de Infantería de Marina con numerosas heridas de bala y machete». Eran ellos. 

En diciembre se inauguró un fuerte en Aguas Claras, pagado por la empresa de los ferrocarriles, y se le puso su nombre. Fue su primer homenaje. Pero el mayor llegó 17 años más tarde, en 1912, cuando el coronel Cristóbal Muñoz recuperó su historia, en un discurso que también publicó en el Correo de Cádiz. Ahí habló del «imperioso deber de cooperar al homenaje de admiración con que hoy nos honramos descubriendo la lápida que ha de perpetuar la memoria de los soldados José Rama y Antonio Cancela, que haciendo frente a dos mil insurrectos en la última campaña de la isla de Cuba, con un valor sin ejemplo llevado al heroísmo, hicieron memorable la fecha de 5 de junio de 1895, sacrificando sus vidas en aras de la Patria, y consiguiendo que sus nombres se esculpiesen sobre los muros del fuerte».

Él mismo citaba palabras del comandante Echagüe, pronunciadas en 1895, sobre la acción de Rama y Cancela: «Los soldados José Rama y Antonio Cancela se batieron heroicamente sosteniéndose como centinelas en el puesto avanzado que se confiara y en el que se les encontró acribillados de heridas de balas y machete, demostrando el número de casquillos desparramados a sus lados y los cadáveres de ocho enemigos, que conocedores de sus deberes, supieron morir matando». Por eso Muñoz pidió que los dos recibiesen méritos, empezando por la cruz laureada de San Fernando. Pero también se propone que pasen revista a perpetuidad en las filas de su batallón, que se coloquen en los cuarteles lápidas conmemorativas y que den sus nombres a buques de guerra.

Cortes

Las propuestas llegaron a una comisión de Senado, encargada de analizar la propuesta. En el Diario de Sesiones de las Cortes del 30 de mayo de 1913 se logra que se reconozcan sus méritos, pero ese día también cae el Gobierno. Y la comisión no llegó a prosperar, con un período político convulso que acabó diez años más tarde, bajo los dictados de Primo de Rivera.

En el 2013, al cumplirse un siglo de este trabajo en Cortes, Alexis Ramírez comenzó su proyecto de recuperación de la memoria de Rama y Cancela. Va ya para los 110 años, y quedan apena dos para conmemorar los 130 de «su gesta», como la denomina.