30 ago 2022 . Actualizado a las 05:00 h.
El suelo de la Costa da Morte siempre ha abastecido de buen mineral los mercados externos (e internos, claro). Del oro al lignito, del caolín al gabro para hacer titanio, del wolframio al granito. Lo ha hecho y lo sigue haciendo, no hay más que ver la internacionalización de Cavisa, en Vimianzo. Y la arcilla, por supuesto. En una escenario ideal, todo este material tendría que servir para abonar la industria local, y por tanto también los puestos de trabajo. En unos casos ya se da, en otros ya se verá.