04 ago 2022 . Actualizado a las 05:00 h.
En un escenario festivo ideal no sería necesario ningún agente. Ni de la Policía Local ni de la Guardia Civil. Y ya no para intervenir en caso de necesidad: ni siquiera para disuadir. Ocurre que los mundos ideales ya solo se reservan a las novelas, y las fuerzas de seguridad sí son necesarias en lugares en los que se concentran miles de personas llegadas de todas partes. Un porcentaje minúsculo de miles (el que la arme) ya es mucho, y es justamente por ese porcentaje por el que hay que tomar medidas.