«Foi unha Barca distinta, pero foi Barca»

Patricia Blanco
PATRICIA BLANCO CARBALLO / LA VOZ

CARBALLO

De una «triste» a una «tranquila» romería en Muxía, pese a la «marea de xente» de este domingo. Hoy, lunes, el día más especial para los vecinos, concluyen los actos

13 sep 2021 . Actualizado a las 22:53 h.

El temporal político no tuvo réplica en la romería. Tampoco en el mar, que ayer lucía maino para el domingo de la Barca. Si la del 2020 quedó retratada como «a máis triste da historia», esta del 2021, si las cosas no se tuercen, puede que se quede en una de las más «tranquilas». «Foi distinta, pero foi Barca, houbo algo», sopesa la joven muxiana (28 años) Patricia Barrientos. No fallaron los romeiros. Desde agosto lleva viendo mucho turismo, «pero é que para a Barca aquí xa non había onde aparcar». «Hai un ambiente especial, e facía moita falta. O sentimento da Barca é moi grande para nós, esa cousa de levantarte pola mañá, saber que é romaría...». Lo atribuye a las bandas y charangas, que de forma itinerante «e moi repartidas» sacaron a la gente a puertas y ventanas; a los fuegos artificiales del sábado, no extensos en duración, pero muy simbólicos; y por supuesto a la procesión de este domingo, con la emoción que además le imprimía la banda Ateneo Musical de Negreira. Nada que ver con el programa lúdico de otros años, pero suficiente para levantar el ánimo. «E todo con normalidade, respectando», valora. «Na misa e na procesión, todo o mundo con máscara», incidía un vimiancés.

BASILIO BELLO

Iago Toba, alcalde, se declaraba emocionado pasadas las cinco de la tarde: «É a Barca na que máis orgulloso estou dos meus veciños, foron capaces, ante intentos de bloqueo, de sacar adiante a romaría», decía. Pese a lo «descafeinado» que tiene que ser el programa con respecto a lo que era antes de la pandemia, «estámolo a vivir cunha intensidade grandísima». Habla, en este caso, de él y de sus dos compañeros de gobierno. «A xente controlada, cunha procesión chea de prudencia», indica, y que a su juicio demuestra que la comisión programó una cita «que era totalmente segura». Algún conato de botellón pudo haber, residual, y que, apunta, podría darse cualquier otro fin de semana de verano.

Toba tiene una conclusión, que la Barca siempre va a tener su esencia: «Sen orquestras e sen nada, este domingo temos aquí unha marea de xente. Hai ambiente de festa, de festa bonita. A romaría é moi grande, e a Virxe da Barca tamén».