Solidaridad y arte: la conexión de la India con Camelle

Patricia Blanco
Patricia Blanco CARBALLO / LA VOZ

CARBALLO

El Museo Man acogerá hoy la inauguración de una exposición de la mano de la Fundación Vicente Ferrer

26 sep 2020 . Actualizado a las 12:58 h.

Victoria Fraga, representante en A Coruña de la Fundación Vicente Ferrer, explica que en la India existen varias castas. La más baja serían los intocables, aquellos que, entre otras cosas, no pueden salir en ciertas horas del día por si su sombra alcanzase a otras castas. En esta tesitura tiene su origen Mata Ombres (Mata Sombras, en castellano), un proyecto de transformación social forjado en el 2017 e impulsado por la Fundación Vicente Ferrer, con la participación de destacados artistas plásticos y visuales de las Islas Baleares, bajo la coordinación del comisario de arte Antoni Torres. Solidaridad y talento artístico se entrelazan en esta propuesta que tiene su conexión con la Costa da Morte, pues hoy a las 12.00 se inaugurará en el Museo Man de Camelle la exposición De Anantapur a Camelle, pasando por el Mediterráneo. Anantapur es un distrito rural del sur de la India, donde la Fundación lleva más de 50 años trabajando. En extensión, supera al territorio gallego.

Matar las sombras, echar abajo esa vulnerabilidad, esa discriminación, es algo que se consigue, así, a través del pequeño milagro del arte: la oscuridad se cambia por luz y color. La muestra que se podrá ver en Camelle es el resultado de las creaciones de Albert Pinya, Amparo Sard, Cristina Torbellina, Doralice Suza, Pep Guerrero, Rif Spahni, Samuel Almansa, Tomeu Coll y Zulema Bagur, nueve artistas que, incitados por Torres, viajaron a la región india entre el 29 de enero y el 8 de febrero de este 2020. A miles de kilómetros, sin sus pinceles, sus telas o sus pinturas.

«Pinceles unidos para cambiar el mundo y transformarlo en un lugar más justo»

La idea era adaptarse al entorno, conocer los espacios comunitarios gestionados por la entidad Vicente Ferrer y ver qué era lo que este nuevo mundo les inspiraba: su arte, que a la vez se acercó así a comunidades rurales, reflexiona sobre la necesidad de una vida más justa y digna, sobre todo para los más frágiles. Reflexiona, también, sobre la vulnerabilidad propia, algo que el confinamiento puso de manifiesto.

Dos escuelas

No es la primera vez que artistas baleares toman parte en este viaje a la India. Van tres años de iniciativa y, los de este 2020, son distintos a los de la segunda expedición y a los de la primera. «Es la primera vez que esta exposición se hace en Camelle. El primer año, además, que sale de las Baleares. El primer año, en las islas, fue todo un éxito, y con lo que se recaudó se pudo construir una escuela. El segundo también tuvo muy buena acogida, y pudo levantarse otro centro educativo», explica Victoria Fraga.

Ella visitó Anatanpur el pasado noviembre y se declara impresionada por el trabajo que hay en marcha, por los hospitales, talleres... «Hay que verlo para creerlo», afirma. Está deseando acudir hoy a Camelle para tomar parte en la inauguración de la exposición y para compartir experiencias con los artistas, que también estarán presentes, acerca de lo que allí vieron. Las obras se ponen a la venta, aunque dado que son de gran formato se opta por hacer serigrafías en tamaño más contenido y, sobre todo, con precios asequibles a una mayor horquilla de bolsillos.

Aportar un grano de arena al trabajo de la Fundación será posible desde Camelle, desde esta muestra que, aseguran, inducirá a pensar en la responsabilidad de hacerlo todo más humano. Uno puede así contribuir a matar sombras.

¿Por qué Camelle? Torres fue voluntario durante el Prestige y conoció a Man

«Nos sentimos vulnerables y nos duele. Con el mismo dolor que arrastramos al evocar la triste historia del Prestige, el petrolero hundido frente a la costa de Galicia en el 2002. Con el mismo dolor que, desolado por la gravedad de la catástrofe, se dejó morir Manfred Gnädinger, el gran Man, el artista alemán de Camelle. Quizá plantar a esa vulnerabilidad a través del arte sea lo que hace que ahora se unan ambos mundos, Anantapur y Camelle», reza el comunicado acerca de la exposición. Pero hay más historia detrás, además de esta reflexión artística.

Antoni Torres, comisario de arte y responsable de esta exposición que ahora se podrá ver en la Costa da Morte, fue en su día uno de los miles de voluntarios que se acercaron a las costas gallegas para limpiar la mancha negra del petrolero. Cuenta la representante de la Fundación Vicente Ferrer en A Coruña que, llegado a Camelle, conoció a Man, con quien entablaría una conexión especial. Así, ahondando en posibles lugares a los que llevar esta muestra solidaria, se llegó a Camelle.