09 ene 2018 . Actualizado a las 05:00 h.
Los productores del campo de la Costa da Morte sufrieron una reconversión bestial en los últimos decenios. En poco tiempo tuvieron que coger el paso de Europa, sin haber tenido el apoyo que hubo en otros países durante muchos lustros. Ahora se les exige, y con razón, una vuelta de tuerca más, pero no han tenido el auxilio formativo ni social de sus colegas de Europa. Las exigencias son las mismas, pero el apoyo nunca lo ha sido.