Una cuestión de mimo


Buena parte de los bienes de interés cultural de la Costa da Morte siguen en pie de puro milagro. La demostración más palpable de ello es que algunos ya volaron. No quedan ni los cimientos. A pesar de que son verdaderos tesoros, una muestra del paso inteligente del hombre por esta tierra, el patrimonio histórico siempre se valoró a la baja en esta comarca, y por mucha declaración rimbombante que hayan hecho unos gobiernos u otros nunca se logró su salvación. Buena parte de las declaraciones de bien de interés cultural están escritas en papel mojado. Las piedras son sometidas al olvido bajo densas capas de maleza en unos casos o por el efecto de las palas mecánicas y el silencio de las administraciones y de los particulares.

No se cumple la ley. Ni siquiera los organismos que pretenden proteger estos bienes lo hacen, y menos los concellos, los principales responsables del mantenimiento de estos tesoros. Las mismas autoridades que se gastan importantes cantidades de dinero en promoción turística hacen la vista gorda y mantienen sordos sus oídos a las agresiones y al olvido de sus más importantes elementos del patrimonio cultural. Mantener muchas de estas construcciones antiguas no es más costoso que decenas de obras suntuarias o inútiles promovidas en los últimos tiempos en más de un ayuntamiento. Ya no es una cuestión de dinero, sino de mimo.

(2011) Se publica de nuevo por su vigencia.

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