09 jul 2017 . Actualizado a las 05:00 h.
La lucha contra la avispa velutina tiene todas las pintas de que va a acabar en derrota o, al menos, en un empate. Son muchos los nidos retirados, pero también son muchos los que persisten y esta especie invasora se está adaptando al terreno. Ya nada va a ser como antes. Lo que se necesita es que se tomen medidas para evitar su impacto. Por lo que respecta a los efectos destructores sobre los enjambres de abejas, la ciencia y los apicultores tienen un amplio campo de trabajo para que también se puedan adaptar a la nueva realidad. No hay otro remedio.
