11 nov 2016 . Actualizado a las 05:00 h.
No tiene justificación que polígonos que pertenecen a las Administraciones públicas tengan condiciones distintas: los de SEA un premio y los de Xestur, otros más ventajosos. Los perjudicados son los pueblos cuyos parques son más caros. Por otra parte, la burocracia y los plazos ahogan las ilusiones y la paciencia de los empresarios. Los organismos públicos deberían hacer un esfuerzo por facilitar las inversiones, no complicarlas.