Monte Neme podría lucir verde de nuevo en pocos años, y dejar atrás esa enorme herida blanca que se divisa desde la mitad de la comarca de Bergantiños. Parece complejo, y no hay más que darse una vuelta entre los enormes taludes y los grandes huecos para comprobarlo, pero en el plan de cierre y abandono ya autorizado se maneja esa posibilidad. Pero no depende solo de Industria: propietarios, comunidades de montes (dos) y concellos deberían ponerse de acuerdo. Está previsto un pastizal y ejecutar hidrosiembras. Y, por tanto, aprovechar ese amplio espacio (toda la zona minera ocupa más de 70.000 metros cuadrados) para actividades más provechosas o beneficiosas. Tahoces dejó claro que la opción está ahí, pero que no es algo que se resuelva precisamente por una persona y en un par de días. Hace falta acuerdo y trabajo de muchas.