La agresividad del toro obliga a los dueños a tomar esta decisión y evitar así que embista a más personas
29 mar 2016 . Actualizado a las 07:32 h.El toro de raza frisona Dinio tiene los días contados. En breve será enviado a un matadero. Así lo ratificó ayer Francisco Javier Puñal Soneira, copropietario de la explotación ganadera Alecrín, situada en el lugar de Limiñoa, en la parroquia pontecesana de Cores. La agresividad del animal, de unos 900 kilos de peso, ha sido determinante para adoptar esta drástica decisión: «Será mañá [por hoy para el lector] ou cando se poida, pero queremos desfacernos do animal porque así non se pode. Segue moi agresivo e temo que arremeta contra outra persoa», apuntó ayer Francisco Javier Puñal.
El hecho de que parte de la explotación ganadera -formada por 105 cabezas de ganado vacuno productoras de leche- se encuentren en las proximidades de las casas, han obligado a los titulares a acelerar los trámites para deshacerse de este ejemplar.
Dinio es un toro con gran genética. Su madre fue, en su día, una de las mejores vacas productoras de leche de Alecrín, empresa fundada hace 11 años. Fue aprovechado por los responsables de la explotación en las tareas de reproducción, sobre todo en aquellos casos en las que la vaca o novilla no lograba quedarse preñada. Todo iba bien hasta que el pasado miércoles por la tarde, en un ataque sin precedentes, embistió contra dos de los propietarios del negocio. A José Ramón García le rompió cuatro costillas. A Julio Nieto Andrade, una tibia además de sufrir un posible desgarro en el hombro.
Lejos de tranquilizarse, Dinio se ha envalentonado. No permite que nadie se aproxime a sus dominios. Tampoco Francisco Javier Puñal quiere saber nada del toro. «Nin me acerco». Dinio se cree que tiene la sartén por el mango. Mira desafiante, bufa y escala cuando ve a una persona. Pero es actitud cesará en breve cuando se lo lleven al matadero.