La directora de recursos humanos de Calvo valora especialmente la actitud de los trabajadores
10 mar 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Rebeca Filgueira Otero (Noia, 1978) es la directora de Recursos Humanos del Grupo Calvo en la división Europa. Esta graduada en Relaciones Laborales es un ejemplo de la política de empleo de la compañía carballesa, tendente a la formación y promoción de sus propios trabajadores. Rebeca Filgueira comenzó en la planta de Esteiro.
-¿Qué aspectos valora Calvo en un empleado?
-Nuestro objetivo es que estén orgullosos de pertenecer al Grupo Calvo, que consideren que les cuidamos y que tienen oportunidades de crecer tanto a nivel personal como profesional.
-¿En qué se fija en la selección de los trabajadores?
-El componente técnico es importante en función del puesto, pero para nosotros, y ese es un objetivo estratégico, es fundamental contar con empleados competentes, comprometidos y motivados. Entendemos como comprometidas aquellas personas que tienen iniciativa, que son flexibles a los cambios, que son responsables de su trabajo y orientados a la mejora continua y todo ello dentro del marco de la honestidad y la integridad. Esos son los valores que tenemos en cuenta a la hora de buscar a las personas. Evidentemente, en función del puesto hay un componente técnico que es importante. Valoramos tanto las aptitudes como las actitudes, pero esta última ha adquirido más importancia en los últimos años.
-¿Hay algún truco para saber que has dado con el empleado idóneo?
-Ojalá lo hubiese. Lo importante es la experiencia que uno va adquiriendo, la claridad que tiene sobre lo que está buscando, sobre el perfil. Lo principal es tener claro qué es lo que necesitamos y qué funciones va a desempeñar. Con eso y el conocimiento que tenemos de la cultura de la compañía podemos saber si encaja.
-¿Qué importancia tiene la selección de personal para una empresa?
-El proceso de selección es clave en nuestra compañía y en todas las demás. Tu tienes que atraer a la persona adecuada al puesto que se necesita para que pueda cumplir los objetivos. Si uno se equivoca al detectar esas competencias y habilidades va a generar un problema de adaptación.
-¿El hecho de que Calvo sea una empresa familiar hace diferentes las relaciones laborales?
-Si lo hace es en positivo. Nosotros somos una empresa familiar pero multinacional. Nuestro modelo de gestión es totalmente profesional, no varía con respecto a otras compañías. Trabajamos con unos sistemas que realmente nos orientan a que todo esté bien diseñado para que las cosas puedan funcionar, los canales de comunicación, los procedimientos... porque, al final, los objetivos son muy importantes.
-¿La forma de trabajar de Calvo es igual en todos los países?
-Si. Se trata de generar unas condiciones que nos permitan tener a personas y equipos que tengan un alto desempeño, que sean comprometidas con la organización y que nos permitan crecer. Buscamos lo mismo y el trabajo, la forma de gestionar y las políticas que tenemos muchas de ellas son comunes. Luego nos tenemos que adaptar, evidentemente a la cultura y a la idiosincrasia de cada país.
-Son importantes para el empleo femenino.
-Es un sector formado por mujeres. El crecimiento de la compañía se debe, no solamente a las mujeres, pero muy especialmente a todos los trabajadores, a los activos y a los ya jubilados.