08 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.
Neria era un bonito sueño que la endeblez política, que es la que en realidad mantiene la comarca en el estado histórico y actual que todo el mundo conoce, ha llevado a un concurso de acreedores. La suerte de la entidad, que debe un millón de euros, es la que los dirigentes de todos los organismos implicados le depararon con su acción u omisión. Está embarrancada. Es un reto sacarla de ahí. El que lo consiga tendrá mucho mérito.