Precio, consumo, mantenimiento y diseño son los puntales para la mayoría de usuarios
29 oct 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Con la experiencia de llevar años en el sector, los profesionales tienen claro qué conceptos son claves para el cliente a la hora de elegir su calefacción, algo en lo que, además, ellos priman que el servicio sea completo y total. Es decir, ofrecerle al usuario todo el proceso: desde el producto a la instalación, el mantenimiento y el cuidado posventa que sea preciso.
Precio. Obviamente, porque los tiempos están como están. Este criterio es indiscutible, pero en él, claro, entran muchos factores: el precio a corto y a largo plazo, por ejemplo. La instalación, el consumo, el futuro... Hay sistemas que requieren más desembolso en el primer momento, pero que, sumado el tiempo, compensan al bolsillo, como indica Javier Souto desde Protec. Cada cliente es un mundo y hay opciones para todos. En los últimos cinco años, por ejemplo, el precio del pellet ha ido bajando, pero en el último ya ha subido ligeramente: «Coma en case todo, ao haber demanda... Pero, hoxe por hoxe, este sistema é dos máis baratos», dice Óscar Brandón (Hidro Heccar). Es precisamente por el precio por el que quienes en su día instalaron calderas de gasoil se llevaron un buen susto y ahora aquellos que han de comprar un sistema de nuevo optan por curarse en salud o, como mucho, apostar por sistemas híbridos o calderas de baja temperatura, con un rendimiento más alto que las otras.
Limpieza, mantenimiento, consumo. Otra de las claves. «A xente mira que lle consuma pouco», dice José Antonio Vidal, desde Ar-Tempo y ahí cita la bomba de calor. Aquí se vuelve al criterio anterior, porque el bolsillo pesa. Frente a los pellets, que son «máis latosos», en palabras de José Espasandín (Espasandín Fontanería y Calefacción), está la bomba de calor, a su juicio con la ventaja de que no requiere gran esfuerzo de mantenimiento por parte del usuario, a mayores del control mínimo preciso por parte del instalador. «A xente quere sistemas que teñan grande autonomía, sistemas permanentes, cunha temperatura constante», añade. En esto último, es clave que las arracadas y paradas no abunden, porque de ahí viene el ahorro. «A biomasa é máis problemática que calquera outro tipo de enerxía, porque ten moito mantemento, aínda que la zona rural estase instalando moito. Require dese mantemento periódico e, se non se lle fai, é un problema. A veces atopas cinceiros cheos de borralla, así que, se non se limpa a cinza, mal vamos. Hai que saber a quen se lle instala e explicalo. Igual pasa coas caldeiras de leña, hainas de botarlla e nada máis, pero tamén están as de llama invertida, que son mellores cen mil veces. No obstante, non vale para o home que mete alí os carolos do millo. Hainas de gama alta que fan que a cinza sexa mínima, pero iso xa ten un prezo e hai que escoller. Caldeiras de pellets, si, ¿pero de que tipo?», argumenta Carlos Busto al respecto del mantenimiento.