Una comarca científica, teatral, musical y hasta cesteira

Patricia Blanco
Patricia Blanco CARBALLO / LA VOZ

CARBALLO

Del discurshow de Xurxo Mariño y Vicente de Souza al concierto de Azúcar Moreno, el curso de cestería de O Couto y la actuación teatral de A Catorce en Cerceda

20 oct 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Enseñar, pero de otra manera: «Divulgación, rigor e divertimento». Se podía leer bien claro en uno de los pantallazos con los que trabajaron el neurofisiólogo Xurxo Mariño y el actor vimiancés Vicente de Souza trabajaron su discurshow Protón en la Casa da Cultura de Cee. Discurso, seguramente, por la rama de divulgación y show, por la diversión. Su intervención en la villa de A Xunqueira -donde Mariño ya había estado unos días antes- formaba parte del mes de actividades programado por la Fundación Fernando Blanco para público general. Historia del universo, el desarrollo de la materia, los átomos o las estrellas, la formación del Sol, el planeta Tierra o el ser humano y su encéfalo fueron algunos de los asuntos por los que Mariño y Souza fueron transitando sin dejar de hilvanar teatro y ciencia. Mano a mano. La próxima visita abierta a todo el público -hoy hay sesión para escolares- será la de otro divulgador nato bien conocido en la Costa da Morte y, además, nacido al lado, en Santa Comba: Ángel Carracedo.

Ana Garcia
 

Seguimos en el escenario, pero con temática bien diferente, aunque de mano de más artistas. Encarna y Toñi Salazar -esto es, el popular dúo Azúcar Moreno- exhibieron su potencial en la madrugada del sábado, tanto en su estilo propio como en su habitual desparpajo. En estos tiempos de redes sociales, ya se han podido ver fotos donde posan sonrientes y brillantes con su público y también con la organización o el personal. Su actuación formaba parte de la cena-baile organizada por el complejo Aldeola de Cerqueda, en Malpica, y funcionó realmente como atractivo. Las Azúcar Moreno tiraron de gente, como no hace mucho lo hicieron también Rosario Mohedano, Rosa Benito y Carlos Vargas.

José Manuel Casal

 Nunca se sabe dónde está el futuro o qué es lo que puede ser fuente de empleo. El mundo da vueltas y a veces vuelve a donde estaba antes. En O Couto (Ponteceso) no descartan que ese porvenir pase por la cestería y, por si acaso, no quieren que se pierda la tradición. En plena Praza do Quinteiro y en un espacio que cortésmente ceden Julio Pérez y Prudencia Cotelo para el aprendizaje, un grupo de alumnos aprenden o perfeccionan técnicas de manos del profesor Jaime Gagino. Han dado en llamar a su colectivo O Son das Varas y ya se les ha podido ver con su quehacer en otros lugares de la comarca.

ANA GARCIA
 

Artesanía y arte. Ya pueden respirar más tranquilos Silvia Fraga, Javier Lozano, Miriam Casás, Miguel Calvo, Felipe Gómez y Xosé Rivera. Los tres primeros son de Cerceda y los tres últimos, de Ordes. Juntos, integran la compañía de teatro A Catorce (el nombre se lo pusieron por la diferente pronunciación del número en un municipio y en el otro: les pareció simbólico de ese estar a caballo entre dos lares). El sábado actuaron en uno de ellos, Cerceda. Ya se habían estrenado a lo grande en Ordes hace un tiempo, pero este pasado fin de semana aún consiguieron movilizar a más público: las 276 butacas del auditorio municipal estaban vendidas ya jornadas antes del espectáculo. Cuenta Miriam que la gente los recibió estupendamente y que hubo muchas risas. Aunque son actores aficionados y todos tienen sus respectivos trabajos, se atrevieron con una función a lo grande: nada menos que el texto de Eugène Ionesco A Cantante Calva. Hace ya un tiempo que la compañía se puso en marcha, como un grupo de amigos unidos por el teatro. Entonces había más integrantes e incluso preparaban otra obra, Os vellos non deben namorarse, pero después fue habiendo bajas y, finalmente, cayeron en esta a la que entregaron meses de ensayo y montaje. Estrenaron en Ordes y quisieron que la siguiente parada fuese Cerceda, así que, de aquí en adelante, ya están abiertos a más localidades (tomen nota los programadores). Dentro del grupo, es Felipe el que lleva las riendas de la dirección, aunque como es asunto de todos, entre los seis van aportando ideas. En definitiva, que la Costa da Morte suena a ciencia, a música, a artesanía y a teatro.