El fuerte oleaje, que no causó destrozos, ofreció un fiero espectáculo en varios puntos del litoral de la comarca
25 feb 2015 . Actualizado a las 12:58 h.La primera alerta roja de este invierno por temporal en el mar -activa entre las tres de la madrugada del lunes al martes y las dos de la tarde de ayer, con previsión de olas de hasta diez metros- se dejó sentir en la Costa da Morte. El mar se mostró bravo y enfurecido toda la mañana, si bien en esta ocasión no hubo que lamentar daños, informaron desde varios puntos costeros. Los equipos de emergencia permanecieron alerta por el fuerte oleaje y así siguieron por la tarde, cuando el nivel de alerta ya remitió a naranja. La mayoría de la flota, no obstante, permaneció amarrada.
En Muxía, la Policía Local acordonó el entorno del santuario de la Virxe da Barca, para evitar acercamientos excesivos a la costa, y también estuvieron vigilantes en la zona de O Coído. En esta ocasión, ni bancos ni mobiliario urbano de alumbrado se vio afectado, como había ocurrido en otras ocasiones. Tampoco en Malpica, donde el paseo marítimo se vio gravemente dañado por otro temporal, hubo que lamentar ayer desperfectos. Lo contaba, a eso de la una y media de la tarde, el teniente de alcalde, Miguel Fernández: «Está bravo, pero de momento non pasou nada, e penso que xa pasou o peor, aínda que nunca se sabe. Como se di aquí, o mar ten sempre vinte anos». También en Camelle las olas ofrecieron un espectáculo, saltando por encima del dique, sin aparentes daños.
Por su parte, el Grumir de Ponteceso tuvo que desplazarse hasta Cardezo (Cabana) para retirar un árbol que cayó en la vía que une Corcoesto con Anllóns (Ponteceso).