18 ene 2015 . Actualizado a las 05:10 h.
La Policía levantó en Cabana el pastel. Un auténtico ingenio náutico dispuestos para el desembarco de mercancías dirigidas al comercio negro. Un gran escenario: la excelsa desembocadura del Anllóns, cuyas aguas mansas pudieron haber sido testigo de descargas. Los amplios arenales y las escondidas calas de Costa da Morte aportan mucho más que belleza: posibilidades para el narcotráfico.