El Concello ya tiene vía libre para el tapiado del complejo Costa Nariga

Antonio Longueira Vidal
Toni Longueira CARBALLO / LA VOZ

CARBALLO

El cierre se hará en las dos fases de la urbanización carballesa

19 dic 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

Ocho meses de espera por una resolución, dos permisos judiciales, sendos edictos de alcaldía y secretaría y varios requerimientos a los propietarios necesitó el Concello de Carballo para poder tapiar las dos fases del complejo abandonado de Costa Nariga, ubicado en la carretera que enlaza el casco urbano con Razo. El Ayuntamiento recibió el segundo permiso del juzgado para proceder al precintado de la urbanización por motivos de seguridad. Así lo confirmó el concejal de Obras, Luís Lamas, quien apuntó que estos trabajos arrancarán hoy.

«Unha vez recibida a primeira resolución xudicial preferimos esperar a recibir a segunda para facer os traballos de forma conxunta en ambas fases», señaló.

Mientras el Ayuntamiento esperaba estos permisos judiciales, el equipo de gobierno inició los trámites para la licitación y contratación de las obras, a las que fueron invitadas tres empresas. El ejecutivo adjudicó estas actuaciones por 9.000 euros, factura que, posteriormente, se remitirá al titular de la promoción abandonada para su abono. En caso contrario se dará traslado al juzgado para su cobro.

El edil de Obras espera que los trabajos de tapiado se completen «nuns 15 días hábiles se a climatoloxía o permite», señaló Lamas.

En lo que se refiere en la fase más avanzada, integrada por 68 viviendas, el tapiado afectará a los ocho portales y garajes además de los boquetes abiertos por vándalos y cacos en los últimos años. En la fase dos, situada junto a la nueva guardería infantil, se cerrará gran parte del perímetro al estar solo lo que es el esqueleto de parte de la estructura.

En el Concello reiteraron que entre los trabajos previstos no se incluye la retirada del agua acumulada en los sótanos y garajes como consecuencia del robo de unas tuberías, que provocaron una fuga de agua de la canalización de la traída hacia el interior de la denominada fase uno.

El gobierno carballés entiende que con esta medida se pone punto y final a un quebradero de cabeza. Este complejo sufrió numerosos actos vandálicos y robos en los últimos cinco años, que obligaron a bomberos, Protección Civil, Policía Local y Guardia Civil llevar a cabo numerosas intervenciones. Solo en incendios contabilizaron más de una docena desde que la promotora paró los trabajos por la crisis. Cuatro de estos fuegos, intencionados, se produjeron en una semana entre finales de octubre y comienzos de noviembre.