Algunas quejas

La Voz

CARBALLO

Advertencias ignoradas. Hace un año justo, el Concello de Carballo instaló en las señales de reserva de párking para discapacitados 78 pequeños carteles llamando a los conductores a respetar las plazas: Ponte no meu lugar, non no meu sitio. Se ha mejorado, pero aún queda mucho por hacer. «Se protestas reiteradamente, vanse concienciando», explica el carballés Manuel Pan, que aprovecha las redes sociales para denunciar este tipo de actuaciones. En el colegio Fogar ha visto muchas. «Sempre che din que só son cinco minutos», señala. Junto al centro escolar, la cosa ha mejorado, pero a pocos metros, junto al cruce con la Gran Vía, la señal suele ignorarse.

Aparcamientos. Un vecino que vive en el primer tramo de la Gran Vía carballesa se queja de que a menudo estacionan delante de su vado, por el que se accede el garaje. No es un caso aislado. Como tampoco lo es que sigue habiendo propietarios que no tienen señal de prohibido, pero reclaman que no se aparque frente a ese portal.

Nuevos sistemas. Los cambios, al principio, nunca son del gusto de todos, aunque incrementen la seguridad. Los llamados cojines berlineses, reciben frecuentes críticas y a veces se esquivan.