Capacee decidirá si accede para que no se pierdan los 18.000 euros
10 oct 2014 . Actualizado a las 10:54 h.El director de Cáritas Diocesana de Santiago de Compostela, José Anuncio Mouriño Rañó, entonó ayer el mea culpa tal como le exigían los responsables de la comisión liquidadora de Capacee y, junto a ellos, dejó abierta la puerta para que el comedor social de Cee mantenga la subvención de 18.000 euros concedida por la Deputación y que se iba a perder.
Básicamente, Mouriño Rañó, se retractó de las afirmaciones y los términos empleados en la carta dirigida al gobierno provincial, que desató las alarmas en la intervención de la entidad, y que indigna a los responsables de Capacee, porque consideran que desacredita su labor y se siente incluso insultados.
«Había cousas que non sabía, que agora se puxeron enriba da mesa e que, de coñecelas antes, esa carta non se produciría ou, cando menos, habería parágrafos dela que non incluiría», reconoció el representante diocesano, que atribuyó lo sucedido a «fala de información».
Con ese mismo argumento, también justificó, el supuesto desconocimiento por parte del párroco consiliario de los pormenores del acuerdo alcanzado entre Capacee y la Deputación. Aunque el sacerdote estaba sentado entre Diego Calvo y el presidente de Capacee, Manuel Soto, en aquel acto, tal como quedó reflejado en las fotografías de prensa, Mouriño alegó que «non se deu conta realmente do que firmaba».
Estos dos aspectos, el de la carta -que además ha sido difundida con supuesto afán difamador- y las dudas sembradas sobre el acuerdo, era los que más indignaban a los miembros de la comisión liquidadora de Capacce. De ahí que exigiesen la rectificación pública, que ejerció el director de Cáritas Diocesana, en presencia del presidente local de la entidad y del párroco ceense, que no realizaron manifestación alguna al respecto.
Mouriño Rañó, preguntado expresamente por este asunto, afirmó que la negativa a que los miembros de Cáritas pudiesen compaginar cargos directivos en Capacee -que fue lo que desató la rotura y toda la polémica a partir del pasado mes de mayo- es una cuestión «orgánica» porque «Cáritas é Iglesia» y, como tal, «colabora con outras moitas entidades», pero no se mezcla con ellas, por así decirlo.
En Cee esa naturaleza mixta se ha permitido durante todos estos años, al menos desde el 2003 cuando echó a andar la asociación destinada a captar fondos públicos para fines sociales, aunque el director asegura que no es lo habitual y que la prohibición de la compatibilidad de cargos no es una decisión específica para este caso, sino que se adopta como norma en el organismo.
Ante estos condicionantes, la solución para no perder el dinero, pasa porque miembros de Cáritas se hagan cargo de Capacee y, por tanto se responsabilicen de la gestión de los fondos y de rendir cuentas de ellos. La misma propuesta que ya realizaron los miembros de la comisión liquidadora hasta tres veces, que les fue rechazada y que ahora deberán decidir sí les sirve en las actuales circunstancias.