El control de la plaga genera problemas

La Voz

CARBALLO

Los productores necesitan hacer inversiones para cumplir la legislación

20 ago 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

La obtención del pasaporte sanitario no es tarea fácil ni tampoco el control de la plaga, sobre todo porque los insectos adultos pueden volar, por lo que pasan con facilidad de un campo a otro.

¿Cómo se obtiene el pasaporte?

El productor tiene que demostrar a los técnicos de la Xunta que en sus patatas queda menos del 0,1 % de tierra. La finalidad es que con los tubérculos no vayan huevos o larvas de epitrix. Sin embargo, no parece que haya un sistema para evitar el insecto adulto.

¿Qué deben hacer los productores?

El plan de contingencia establece que deberán lavarse o cepillarse todos los tubérculos hasta que la presencia de tierra sea mínima. En la zona el sistema más habitual es el soplado. El aire se usa porque, en toda la comarca la patata se recoge únicamente cuando el campo está seco y nunca con lluvia, lo que hace que los restos de tierra, cuando los hay, se suelten con facilidad. Es muy rara la presentación de patatas de la zona con restos de tierra. Las demandas de la Xunta hacen que los productores tengan que adquirir nueva maquinaria.

¿Siempre se pide autorización?

Las medidas están destinadas a controlar las grandes partidas de productores profesionales, pero las patatas de la zona llegan a muchos lugares sin control. Uno de los puntos conflictivos es el mercado central de A Coruña, donde acaban muchos tubérculos de la comarca de Bergantiños, por lo que el control debería realizarse a los distribuidores. Ahora en verano también es corriente que visitantes o personas de la zona que viven fuera se lleven decenas de kilos a sus lugares de residencia.