Los análisis de potabilidad son satisfactorios, comenzaron los bombeos y la última cisterna salió en la tarde de ayer
05 ago 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Fue más tarde de lo programado, pero el suministro de agua a las parroquias de Muxía, Moraime y Ozón, finalmente se llevó a cabo. Ayer culminó el grueso del restablecimiento, pero aún quedarán detalles pendientes que se completarán mañana.
Por una parte, se trataba de ver si el agua del río Negro es finalmente potable o no. De otro modo: si queda algún resto de purín, tras el vertido del jueves pasado, en dos fincas de Moraime, de 42.000 litros de purín. Y los análisis, comunicados al Concello de Muxía por Augas de Galicia sobre las 15.30 horas de ayer, dan «perfectos», dijo el alcalde, Félix Porto. Con ese problema ?el principal- resuelto, comenzó el bombeo a la depuradora, que a su vez envía a los tres depósitos afectados.
Pero, de momento, no a los tres, sino solo al situado cerca de Chorente. El de A Carrúa (ambos, en Moraime) todavía estaba ayer inutilizado. Y en el mayor (700.000 litros de capacidad), situado en lo alto de Muxía, en la zona de la entrada de O Enfesto, seguían llegando agua a través de las cisternas. Esta medida se debe a que recibe habitualmente el suministro por decantación de los otros dos: cuando están llenos, realizan el aporte. Como el llenado de uno va lento y el otro aún no lo está, no queda otra que mantener los camiones. Estaba previsto que sobre las 21.00 horas, o tal vez un poco más tarde, concluyesen estos trabajos. Pero, como se ha visto estos días, las circunstancias han podido más que los plazos.
El último camión cisterna puso el colofón a un trasiego incesante de vehículos desde el viernes a las 24.00 horas. Casi tres jornadas sin parar en las que, finalmente, se ha suministrado a la red pública local, de la que se benefician unas 3.000 personas, cerca de 3 millones de litros (más, por tanto, de los 2 calculados) de agua procedentes de la traída de la Mancomunidade Comarca de Fisterra y la red de Camariñas. Un aporte muy caro, por los alquileres de los camiones, llegados de varios puntos de Galicia. Un servicio muy caro para las arcas municipales, lo que obligó a que el sábado el Concello repartiese un bando, casa por casa, reclamando un «consumo responsable», tras advertir algunos episodios de uso excesivo. Tras esa petición, ayer se mostraba contento por la respuesta ciudadana: «Podemos dicir que si que se fixo un consumo moi razoable».
Solventado el mayor de los problemas, a salvo de poder llenar el tercer depósito, se abre ahora un proceso para reclamar los daños al causante del vertido, un ganadero de Moraime que ha sido imputado por el Seprona por un presunto delito medioambiental. La reclamación irá por la vía civil. El regidor analizó ayer el caso con su abogado y seguramente hoy mismo los representantes del Concello se personen en Corcubión.