10 may 2014 . Actualizado a las 07:10 h.
Los huesos de buena parte de la Costa da Morte al aire libre muestran la necesidad imperiosa de hacer la autovía. La crisis es dura y ha desangrado el país, pero la Xunta sabe que ya no hay vuelta atrás. Un día u otro la obra tiene que continuar. Los bancos han recibido paladas de dinero público y no pueden continuar con el grifo cerrado. Trimestre arriba o abajo, las máquinas tienen que volver.