El alcalde vimiancés denunciará al aparejador si este no lava su nombre
01 may 2014 . Actualizado a las 07:00 h.El alcalde de Vimianzo, Manuel Antelo, acordó remitir ayer al servicio de asistencia a los concellos de la Deputación de A Coruña el expediente urbanístico correspondiente a un edificio propiedad de la familia de Montserrat Vázquez, la concejala no adscrita que lo denunció ante la Guardia Civil por un supuesto chantaje.
«Quero que quede ben claro que non existe ningún interese escuro pola miña parte nin trama de corrupción urbanística algunha», aseguró ayer por la tarde Antelo, quien considera que la Deputación «dispón de técnicos de sobrada solvencia» para aclarar este asunto, con lo que, cuando reciba el correspondiente informe, actuará en consecuencia, que fue lo mismo con hizo con las indicaciones del arquitecto municipal. Unas directrices, que según explicó el martes en Radio Voz, son de «obrigado cumprimento», porque en caso de no hacerlo «estaría prevaricando»
Asegura que su único objetivo en todo esto es acabar con la polémica que «eles xeneraron», en relación a los concejales opositores que promovieron la moción de censura, y lanza un aviso algo enigmático del que no quiso dar más explicaciones: «Cando se coñeza todo, non vaia ser que o chantaxeado sexa o alcalde». Una afirmación que apunta hacia la posibilidad de que esta denuncia se estaría empleando para evitar que se actúe contra las irregularidades del inmueble u otras cuestiones relacionadas con la empresa Pulidos Galicia, que pertenece a los padres de Montserrat Vázquez.
Antelo añade que se reserva el derecho de «ao longo de esta semana» actuar de la manera que considere más conveniente para: «Defender a miña honra a toda costa». De ahí que si el aparejador de la obra, Jaime Casais, citado por Vázquez como supuesto intermediario del chantaje, y la propia concejala siguen «mantendo públicamente» unos hechos que el regidor tacha de falsos; tomaría medidas judiciales en su contra.
Para el alcalde existen evidencias e informes técnicos que certifican como el inmueble no se corresponde con la licencia municipal concedida en base al proyecto presentado. Las dimensiones, como acredita el arquitecto municipal, en algunos casos rebasan dos metros lo que fue autorizado.