La Diputación sugirió al alcalde que presentara una propuesta tras sus críticas sobre la falta de guías
11 mar 2014 . Actualizado a las 07:10 h.El plan de la Diputación de gestionar en conjunto todo su patrimonio artístico y cultural parece haber desaparecido de la hoja de ruta del ente provincial. El alcalde de Cabana, José Muíño, fue invitado a presentar una propuesta de gestión del dolmen de Dombate, que actualmente está a disposición del público gracias a que hay un servicio de vigilancia las 24 horas. Las visitas guiadas terminaron en la campaña estival, aunque se alargaron hasta octubre, y desde entonces solo hay control del acceso.
Para José Muíño esta situación es insostenible. Cree que el Concello conoce mejor las posibilidades de la instalación, en la que el anterior gobierno provincial gastó más de un millón de euros al que poco partido se le ha sacado. Con ese dinero se ha frenado la degradación del monumento, pero quedan pendientes algunos asuntos, como la musealización que es muy precaria, y, sobre todo, la atención al público.
Además, el Ayuntamiento de Cabana considera que las instalaciones podrían aprovecharse para la realización de actos que dinamizaran la vida cultural del municipio y, sobre todo, que atrajeran mayor número de visitantes. En verano el Concello ya organizó un concierto y utilizó el dolmen como punto de partida de una ruta nocturna para ver las estrellas. De hecho, una de las ideas municipales consiste en aprovechar mejor la espectacular iluminación del yacimiento.
La cuestión ya no es solo dinamizar sino exponer a los visitantes los pormenores de la construcción y el significado del yacimiento. Los paneles de cristal colocados en el pabellón son muy difíciles de leer, por lo que muchas personas se marchan del recinto sin saber lo que han visto. Además, el alcalde considera exagerado que haya un guarda las 24 horas. «Iso non é o Banco de España, non ten ouro», dice Muíño Domínguez.
En peor situación se encuentran las Torres do Allo, que están cerradas desde el final de la campaña turística. El alcalde de Zas, Manuel Muíño, afirma que está dispuesto a hacerse cargo del pazo, «coa firma dun convenio». Señala que es muy contraproducente para el turismo en la Costa da Morte que «a xente atope a porta pechada, dá moi mala imaxe».
Castillo
El regidor de Vimianzo, Manuel Antelo, por su parte, ya tiene prácticamente aclarado el futuro del castillo. Explica que en las próximas semanas se renovará el convenio que ya se firmó el año pasado y que permitirá que el Concello se haga cargo de la gestión de la instalación. El modelo que ya puso en marcha el pasado verano es muy similar al que quieren implantar en Cabana. En la fortaleza medieval hubo ya representaciones y para este año la idea del alcalde es mejorar las actividades relacionadas con la artesanía. Desde el punto de vista gastronómico, buena parte de la promoción turística gira en torno al castillo, donde se presentaron los menús castreños y medievales.
También se renovó el convenio entre la Diputación y el Concello de Malpica para la gestión del Forno do Forte, que sigue siendo responsabilidad municipal.
También en Vimianzo y en Zas quieren hacerse cargo
del patrimonio