Un trabajo para toda la vida

CORISTANCO

JOSE MANUEL CASAL

Frente a la volatilidad de contratos, quedan empresas como la carballesa Herfraga, donde buena parte de sus empleados permanecen hasta jubilarse

23 feb 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Tienen un mundo a sus espaldas que quizás los que ahora son (más) jóvenes, no conocerán: «Isto é o que vimos nós, veremos agora o que podedes ver vós», concuerdan los cinco. Se llaman Jesús Pérez Castro (63 años), José Antonio Veira Caamaño (63), Manuel Villamide Gómez (61), José Cotelo Rey (58) y Manuel Vázquez Pensado (61). Son cinco de los 27 trabajadores -incluyendo el equipo directivo- de la histórica empresa carballesa Herfraga. Y constituyen, además, el ejemplo de algo que ya casi no queda: compañías en las que sus empleados puedan desarrollar toda su vida laboral. Desde que entran, hasta que se jubilan. Actualmente, la volatilidad de los contratos ha copado buena parte del mercado laboral.

Desde los 11 años

A esta compañía que nunca abandonó la calle Poniente, aunque tuvo distintas sedes, llevan vinculados los cinco alrededor de 40 años (años arriba, años abajo), teniendo en cuenta también en algunos casos pequeños períodos de emigración o el servicio militar. Se fueron, pero volvieron. A sus 58 años, Cotelo Rey es el más joven del grupo y, sin embargo, inciden sus compañeros, el más veterano de todos los empleados (unos 48 años lleva en la empresa). El mismo mes en que cumplía los once, entró por la puerta de Herfraga: «Era o xoguete do taller», bromean los demás. Pero el caso es que ya no iba con las manos vacías: «Viña de traballar no casino de Carballo, de botones, tería eu daquela nove anos». Desde luego, los tiempos han cambiado mucho. «Hoxe un neno desa idade...». Y han cambiado tanto que, incluso han dado la vuelta y han vuelto al mismo sitio: «Agora vólvese a emigrar».

Pérez Castro, en la fresadora; Veira Caamaño, en montajes; Villamide Gómez, en el almacén; Cotelo Rey, en montajes y Vázquez Pensado, como tornero. Esos son sus puestos actuales, aunque, como es lógico, conocen algo de todo. Cotelo Rey, que sabe lo que es empezar con 11 años y «recadiños», así lo atestigua. Eran todos muy jóvenes -la mayoría no llegaba a los 20- cuando tuvieron su primer contacto con Herfraga. Y ha pasado tanto tiempo que, reconocen, ya se sienten parte de una misma familia.

Experiencia, bien intangible

«Cremos que os coñecementos e a experiencia son un ben intanxible, e máis polo tipo de maquinaria que fabricamos, que é algo moi específico. Por iso é fundamental que empecen e sigan aquí e logo llo poidan transmitir á persoa que veña. Tratamos de fidelizar aos traballadores, de que se sintan parte integrante da empresa, colaboradores», explica Mercedes Fraga Rey, parte del equipo directivo (que va por su tercera generación) de esta empresa que supera los 80 años.

No hace falta remontarse a los años 30 para haber visto mantenerse y cambiar pequeñas cosas: por ejemplo, dicen los trabajadores, la forma de cobrar. Siempre en el día que toca, pero ahora «polo banco» y antes «en sobre, na man». «A calderilla xa non chegaba a casa», sonríen.

Los trabajadores, dicen desde la dirección, son de A Laracha, Carballo y Coristanco. Hay un grupo de jóvenes de menos de 30 años, empezando, y los demás superan los 40. Los contratos: dos en prácticas, dos temporales (tras hacer prácticas) y, los restantes, fijos e indefinidos.