Los GAC afrontan su último año

Cristina Viu Gomila
Cristina Viu CARBALLO / LA VOZ

CARBALLO

Patrimonio y comercialización apenas han tenido cabida en los planes

10 feb 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Los GAC (Grupos de Acción Costeira) tenían que haberse extinguido el año pasado, pero la Xunta decidió prolongar su existencia por lo menos un año más, por lo que, en principio, el sector pesquero tiene en el 2014 la última oportunidad para sacar verdadero rendimiento de las ayudas europeas.

Hasta el momento el turismo se ha llevado la mayor parte de las inversiones. Tanto a nivel privado como público, la promoción de la Costa da Morte ha sido la actividad que más proyectos ha merecido, sin embargo, no se ha conseguido superar el gran problema de la estacionalidad y el incremento en el número de visitantes no ha arrojado datos significativos. Quizá la oferta es mayor y la atención es mejor, pero en números absolutos el turismo sigue sin ser una actividad que realmente dé dinero.

Sin embargo, se ha olvidado el rendimiento que a nivel de visitantes pueden dar los naufragios actuales y pasados, de arqueología submarina.

El propio sector pesquero está de acuerdo en que sus necesidades son otras. Evaristo Lareo, presidente del GAC 3 y patrón mayor de Caión, cita la mejora de la comercialización como una de las principales asignaturas pendientes. Han sido muy pocos los proyectos que han buscado nuevos canales que permitan mejorar los precios. En este sentido la venta directa y la concentración, a través de una lonja comarcal, son dos ideas repetidamente expuestas, pero que no han tenido repercusión. Solo en el GAC 4 varias cofradías, entre las que están las de Corcubión y Fisterra, han puesto en marcha un sistema conjunto de venta de pulpo, aunque habrá que ver los resultados. La apuesta de loestamospescando.com, del GAC 3, que también incluye la venta por Internet está parada.

Asimismo la transformación de los productos de la pesca, con la consecución de un mayor valor añadido, puede suponer un cambio sobre todo para la flota del día y para los mariscadores, que son los dos colectivos que más están sufriendo la crisis. Apenas ha habido iniciativas en este sentido, aunque sí algunos intentos desde la agrupación del Anllóns.