«Cecilia» surca el cielo de Laxe

Antonio Longueira Vidal
Toni Longueira CARBALLO / LA VOZ

CARBALLO

JOSE MANUEL CASAL

Es un ejemplar de Águila de Harris y tiene dos años y medio

22 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

«É tremendamente intelixente, cun instinto innato incrible, moito máis ca un can», con estas palabras define Rubén Gianzo Oliveira a su mascota, un ejemplar de Águila de Harris de nombre Cecilia.

El ave rapaz tiene dos años y medio y vive en Laxe. Y lo hace a cuerpo de reina. «Non lle falta de nada», apunta su propietario. Cecilia fue cedida siendo una cría por el camariñán Javier Sambade a su actual dueño. «Tiña ganas dun animal así», apunta el propietario, de 28 años, natural de Buño, y residente en Laxe desde hace ya mucho tiempo.

Su pasión por los animales le viene de lejos. «Na casa houbo de todo, cans, paxaros....». Su afición fue a más y llegó a tener serpientes, tarántulas, escorpiones, cobayas, peces... Hasta un halcón peregrino». Pero Cecilia colma todas sus aspiraciones en lo que a mascotas se refiere. «É unha preciosidade de animal, intelixente e ten un agudizado sentido da vista», apuntó Rubén Gianzo. En casa, el águila cuenta con una gran jaula, ya que cuando sea adulta alcanzará los 50 centímetros de longitud y los 1,2 metros de envergadura de ala.

Pero además, Rubén la entrena siempre que el tiempo lo permite. «A maioría das veces sácoa por bosques de Laxe, outras vou a Buño, Cerqueda... Depende, o importante é que o animal manteña a forza nas ás e o instinto de cazar as presas». El dueño utiliza la técnica denominada Hacer un escape. Consiste en introducir un conejo en una caja y dejarla en una zona boscosa cuando Cecilia está volando. Rubén abre el recipiente y la presa sale. El ave rapaz hace el resto. Estos entrenamientos rutinarios se realizan durante nueve meses al año ya que en los tres restantes muda de plumaje.

De carácter, esta hembra de Águila de Harris es «de primeiras tímida e desconfiada» Incluso puede ser agresiva si alguien le incordia mucho. «Unha vez que te coñece é moi doce», explica Rubén Gianzo, quien habló de la empatía que hay entre ambos. «Algunhas veces non uso o guante de cetreiro cando teño a Cecilia na man e iso que ten unhas garras afiadas», añadió.

Según él, los ejemplares de esta especie no requieren de cuidados especiales. Eso sí «son sensibles aos ácaros e hai que ter coidado de que non lle ataquen, polo demais non é unha unha ave especialmente delicada». Con respecto a la alimentación, Rubén dice que Cecilia come de todo. Carne de conejo, pollo, codorniz, perdiz... En trozos pequeños y vigilando bien la dieta para que no coja sobrepeso.

Sobre la posibilidad de emparejar a Cecilia con algún macho, el dueño lo descarta por el momento: «Hay un exemplar macho de Águila de Harris en Carballo pero non teño intención de xuntala polo de agora», apuntó el dueño.

Rubén recordó que a los pocos meses de tener a Cecilia, un vecino lo denunció por tener un ejemplar de especie protegida: «Pero non saíu adiante porque teño todos os permisos en regra», Y añadió: «Cecilia ten carné, chip, pasaporte... Toda a documentación que marca a lei para este tipo de animais».